El ataque armado contra el bar “Cachao”, ocurrido el viernes pasado en la colonia 10 de Mayo, podría ser atribuido a una célula de La Familia Michoacana que operaba un esquema de cobro de piso en la zona. Al menos esa es una de las líneas de investigación que se siguen como parte de las indagatorias para resolver el incidente.
El titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Francisco Sánchez, reconoció la presencia de grupos vinculados a esta organización en distintos puntos de la capital, particularmente en los alrededores del mercado Morelos, donde operan actividades como narcomenudeo y extorsión.
De acuerdo con el vicealmirante, los agresores dispararon contra el establecimiento y rociaron gasolina con la intención de incendiarlo, luego de que el propietario se negara a pagar la extorsión. El ataque dejó tres personas heridas.
Señaló que uno de los objetivos prioritarios es recuperar estos espacios públicos ante la incidencia delictiva asociada a estas células.
En cuanto a las acciones de seguridad, indicó que continúan los operativos y detenciones contra integrantes del grupo criminal, incluidos casos recientes de presuntos extorsionadores ligados a la misma estructura.
