El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó este domingo a Irán reabrir de inmediato el Estrecho de Ormuz y lanzó una nueva advertencia cargada de exabruptos, extendiendo implícitamente el ultimátum hasta el martes por la noche.
En una publicación en su red social Truth Social, Trump escribió:
“El martes será el Día de la Central Eléctrica y el Día del Puente, todo en uno, en Irán. ¡No habrá nada igual!!! Abran el puto estrecho, bastardos locos, o vivirán en el infierno. ¡Solo miren!”. Horas después, precisó el plazo: “Martes, 8:00 P.M. hora del Este”.
El mensaje, lleno de lenguaje vulgar y rematado con la frase “Alabado sea Alá”, representa la escalada más reciente en la presión de Washington sobre Teherán para que levante el bloqueo efectivo que mantiene sobre el estrecho desde hace varias semanas, en el marco del conflicto en curso con Estados Unidos e Israel.
Impacto estratégico y económico
El Estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más críticas del mundo: por allí transita aproximadamente una quinta parte del petróleo y gas global. Su cierre parcial ha provocado un fuerte repunte en los precios del crudo, que han superado los 100 dólares por barril en algunos momentos.
Trump ha venido ajustando plazos en las últimas semanas. Inicialmente dio 48 horas, luego extendió el ultimátum en varias ocasiones —incluyendo una prórroga de 10 días y otra de 24 horas—, argumentando en algunos casos que las conversaciones avanzaban, aunque Irán ha rechazado categóricamente las exigencias estadounidenses de desmantelar su programa de enriquecimiento nuclear.
Amenazas concretas
El presidente estadounidense ha amenazado repetidamente con bombardear plantas de energía y puentes clave en Irán si no se restablece el libre tránsito. Funcionarios de su administración han reconocido que reabrir el estrecho por la fuerza no es sencillo y que no pueden garantizarlo antes de que termine el conflicto.
Irán, por su parte, ha respondido con dureza. Autoridades iraníes han advertido que el estrecho “ya no volverá a tener el estatus de paso de libre navegación” y han calificado las amenazas de Trump como “desesperadas”. Incluso la embajada iraní en Zimbabue respondió con sarcasmo a uno de los mensajes: “Hemos perdido las llaves”.
Contexto del conflicto
Esta nueva andanada verbal ocurre mientras continúan las operaciones militares en la región, con reportes recientes de rescates de pilotos estadounidenses derribados y ataques israelíes sobre objetivos iraníes. Trump ha insistido en que considera un posible alto el fuego solo si Teherán abre completamente el estrecho y acepta condiciones para poner fin a la guerra.
Hasta el momento, ni la Casa Blanca ni el gobierno iraní han confirmado conversaciones directas recientes que pudieran desbloquear la situación antes del plazo del martes.
La tensión mantiene en vilo a los mercados energéticos globales y genera preocupación en aliados europeos y asiáticos, altamente dependientes de las exportaciones que transitan por Ormuz.
