El baño de la misión Artemis II se descompuso durante las primeras horas de vuelo, lo que obligó a la tripulación a recurrir a bolsas de emergencia mientras se realizaba la reparación en órbita, informó la NASA.
El incidente ocurrió después del despegue de la nave Orión, cuando una luz de advertencia alertó sobre una falla en el sistema de recolección de orina. El problema fue localizado en el controlador del ventilador.
El desperfecto duro al menos seis horas, tiempo en el que por lo menos uno de los cuatro astronautas tuvo que utilizar una bolsa de plástico como medida provisional, un método similar al empleado en las misiones del programa Apolo.
La astronauta Christina Koch, especialista de misión, realizó la reparación del inodoro siguiendo instrucciones que, desde Houston, enviaron a la nave convirtiéndose en una especie de plomero espacial.
Tras varias horas de trabajo y pruebas remotas, la reparación fue confirmada.
Una vez restablecido el sistema, la tripulación tuvo que esperar autorización antes de desechar el contenido de la bolsa utilizada, debido a que una liberación no controlada podría generar un leve empuje con impacto en la navegación de la nave.
La NASA precisó que el incidente no comprometió la misión. Artemis II despegó el 1 de abril desde Cabo Cañaveral, Florida. El sistema reparado forma parte del primer inodoro instalado en una nave diseñada para misiones de espacio profundo dentro del nuevo programa lunar estadounidense.
