El proceso judicial por el feminicidio de María Alejandra Galazzi enfrenta una etapa crítica ante el Tribunal de Enjuiciamiento.
La asesoría jurídica de la familia informó que, en la audiencia del 27 de marzo de 2026, la defensa del imputado, Jorge Mario N., renunció a su caudal probatorio.
Esta acción es interpretada por las víctimas como una táctica para forzar un fallo basado en la insuficiencia de las pruebas aportadas por la Fiscalía General del Estado (FGE) y así obtener la libertad absoluta.
El caso, radicado desde mayo de 2018, ha estado marcado por controversias en la ejecución de medidas cautelares.
Pese a la gravedad del delito, el procesado obtuvo el beneficio de resguardo domiciliario y brazalete electrónico, argumentando padecimientos de salud.
La familia señala que estas facilidades procesales, sumadas a los cinco años que tardó en cumplirse la orden de aprehensión, representan una violación al acceso a la justicia con perspectiva de género.
La resolución definitiva podría dictarse tras la audiencia programada para el lunes 6 de abril.

