La ONU y la Universidad de Oxford presentaron este jueves el Informe Mundial de la Felicidad 2026, un estudio anual que mide el bienestar en más de 140 países. Este año, la salud mental y el impacto de la vida digital son el eje del análisis.
Finlandia vuelve a ocupar el primer lugar, por noveno año seguido. El reporte asegura que las razones son que los ciudadanos confían en sus instituciones, los servicios públicos funcionan y la cultura de apoyo mutuo es una práctica cotidiana.
La gran sorpresa es Costa Rica. El país centroamericano saltó al cuarto lugar mundial, la posición más alta que ha alcanzado una nación latinoamericana en la historia del informe. Los investigadores destacan las acciones en educación, salud y medio ambiente como claves de ese ascenso. México se mantuvo en el top 15, principalmente por el peso de las redes familiares y el tejido comunitario.
Un tema que destaca en el reporte se refiere a las redes sociales de desplazamiento infinito, a quienes se les señala como uno de los principales factores de deterioro emocional en las nuevas generaciones. La mensajería directa, en cambio, sale bien librada: conecta sin comparar. Los datos son claros: adolescentes que limitan su uso a menos de una hora diaria reportan mejor bienestar emocional.
Estados Unidos y Canadá bajaron en el ranking. Los investigadores lo atribuyen a estos patrones de consumo digital.
La conclusión del estudio arroja también que el PIB ya no alcanza para explicar si la gente es feliz. La confianza, la salud mental y la calidad de los vínculos importan igual o más.
