Dicen los enterados que son seis, los aspirantes que serán medidos en la primera encuesta de Morena para definir a su candidato a la alcaldía de la ciudad de Puebla. Son cuatro hombres y dos mujeres que estarán incluidos en dicho sondeo. La intención es hacer una depuración para eliminar a tres de los suspirantes y reducir la contienda a una terna.
En el primer estudio únicamente se medirá el conocimiento de la población sobre cada uno de ellos y si se les visualiza como posibles candidatos a la alcaldía de la capital. Además, de observar si tienen arraigo entre los militantes y simpatizantes del movimiento de la 4T.
Ya un segundo ejercicio demoscópico –que se aplicaría después de agosto– servirá para definir los aspectos positivos y negativos de los tres finalistas, como una manera de garantizar que el (o la) elegido(a) no llegue con una carga de “votos negativos”, es decir, que tenga un alto grado de impopularidad.
Entre los nombres que se mencionan para ser incluidos en la primera encuesta, que no es todavía la lista definitiva, no hay ninguna sorpresa, están presentes los perfiles de todos los aspirantes que les gustaría aparecer en la boleta electoral en junio de 2027.
La única figura que, por ahora, aparece descartada es la pugilista Gabriela Sánchez Saavedra, “La Bonita”, quien es la secretaría del Deporte y la Juventud en el Poder Ejecutivo estatal. Se dice que sí se tiene planeado que compita en el próximo proceso electoral, pero no por la alcaldía sino por una diputación local.
Los conocedores del tema señalan que los nombres que serán incluidos en la primera encuesta son:
El actual alcalde de la ciudad de Puebla, José Chedraui Budib, quien buscaría la reelección y de entrada se da por sentado que será la figura más conocida por la población abierta. El reto es que llegue a las encuestas sin una carga alta de calificaciones negativas que deja el ejercicio del poder público.
Otro nombre que aparecerá es el de tres veces diputado federal Alejandro Carvajal Hidalgo, quien fue un destacado líder de El Barzón. Se sabe que su potencial son las bases de Morena y de movimientos sociales. El dilema que enfrenta es ser identificado por la población que no gravita en el universo de la 4T.
Rodrigo Abdala Dartigues, el delegado de Bienestar en el estado, también sería objeto de la primera medición. Es tal vez el miembro de la 4T cuyo nombre ha estado en más encuestas, pues desde que nació el movimiento obradorista han sido constantes sus aspiraciones a ser candidato a diferentes cargos de elección popular. Eso lo ha llevado a construir una importante estructura de seguidores.
Un rostro nuevo en la 4T es el de José Luis García Parra, el coordinador del gabinete en el Gobierno estatal. Nunca ha sido candidato a un cargo de elección popular y no tiene mucha presencia entre los núcleos de miembros de Morena. Muchos lo ven como un político que estaría aspirando a una candidatura importante para el proceso electoral de 2030 y que, por ahora, estaría apostando a empezarse a dar a conocer en los espacios de opinión pública.
Claudia Rivera Vivanco es un nombre que no puede faltar en la lista. Es la primera alcaldesa de la capital que salió de las filas de Morena y eso lo hace tener un fuerte arraigo en el movimiento obradorista. El problema que enfrenta es que como presidenta municipal decepcionó a muchas de las bases morenistas.
Laura Artemisa García Chávez, legisladora con licencia y secretaria de Bienestar en el estado, ha demostrado en los últimos meses tener mucho carisma y una buena capacidad de comunicación. Su problema es que es vista como alguien ajena al universo de la 4T. Es la que tiene la promoción personal más intensa y en la medida que se acerquen las fechas para el levantamiento de las encuestas, seguramente incrementará su activismo.
