Ante la ya insoportable complacencia y/o complicidad de la Guardia Nacional, transitar por las carreteras de México, sobre todo después de las siete de la tarde-noche, significa literalmente jugarse la vida.
Las autopistas Puebla-México y Puebla-Veracruz son, sin duda alguna, dos de las más peligrosas del país.
Quienes las usan cotidianamente, saben que en cualquier momento pueden ser objeto de bandas delictivas bien organizadas, que usualmente utilizan los denominados ponchallantas o que cínicamente montan retenes con patrullas fake, clonadas, casi idénticas a las oficiales.
Cualquiera puede ser una víctima.
Y no es ninguna casualidad que, en los últimos tiempos, numerosos personajes de relevancia política o social hayan sufrido asaltos o secuestros exprés, algunos de ellos con violencia, en estas autopistas.
Personal de grupos musicales como Café Tacvba (mayo de 2019), Matute (noviembre de 2019), Moderatto (mayo de 2022), Los Ángeles Azules (mayo de 2025) y Sonido Máster (abril de 2025), entre otros, han sido asaltados y despojados de vehículos e instrumentos musicales que luego, por cierto, fueron ubicados en manos de otras organizaciones del espectáculo como Sonido Fania 97.
Los políticos –incluso algunos que, como parte de la 4T, defendieron hasta la ignominia la absurda y criminal política lopezobradorista de “abrazos, no balazos”– tampoco se han salvado.
En agosto de 2024, la entonces diputada federal Blanca Alcalá Ruiz denunció haber sido víctima de un asalto y secuestro exprés sobre la autopista México-Puebla, cerca de Chalco, en el Estado de México.
La hoy expriista y primera mujer en ocupar la alcaldía de Puebla fue interceptada y privada de su libertad por un grupo criminal, que la dejó libre solo tras despojarla de todos los objetos de valor que portaba y de vaciar sus tarjetas bancarias.
En abril de 2025, la diputada federal del PT Nora Merino Escamilla padeció lo que cientos de usuarios de la autopista México-Puebla al ser atacada por ponchallantas a la altura de San Matías Tlalancaleca.
Junto con su equipo de trabajo, se dirigía a la Cámara de Diputados cuando las llantas de su vehículo sufrieron daños. Se orillaron para llamar al 088 y pedir auxilio.
Tras casi media hora de espera, la respuesta de la Guardia Nacional fue: “estamos muy ocupados”.
En agosto de 2025 algo similar vivió la diputada local del PRI Delfina Pozos Vergara, quien fue asaltada cuando circulaba por la autopista México-Puebla, cerca del municipio de Tlahuapan.
Esta misma semana se conocieron varios casos, igual de preocupantes:
El dirigente estatal del PAN en Puebla, Mario Riestra Piña, denunció que fue víctima de un intento de asalto y balazos por patrulla fake en la autopista Puebla-Orizaba.
En un mensaje en redes sociales, indicó que circulaba junto a acompañantes sobre dicha vialidad cuando un vehículo intentó detenerlos.
Al percatarse que se trataba de una patrulla falsa ignoraron a los ocupantes, quienes comenzaron a dispararles con arma de fuego.
En sus redes sociales, Riestra Piña indicó que los hechos se presentaron a la altura de Palmarito Tochapan y lamentó que aun cuando hay puntos donde se presenta este tipo de modus operandi, las autoridades no hacen nada.
Mario Riestra presentó ante la FGE la denuncia FGEP/CDI/FEAI/ SERVPUBI/000059/2026.
El político regresaba de Tehuacán, a donde había acudido a una reunión de trabajo. Junto con un par de sus colaboradores, salió alrededor de 8:30 de la noche rumbo a Puebla.
Al respecto, el gobernador Alejandro Armenta Mier externó su solidaridad a Mario Riestra y ofreció estar pendiente del asunto. “Palmarito es Quecholac… para se entienda claramente, ¿no?”, declaró, en alusión a que ese municipio es gobernado por Guadalupe Martínez, del PSI e hija de “El Toñín”, presunto líder huachicolero.
Esta misma semana, según reportaron varios medios de comunicación, Salomón Soto Martínez, hermano del dirigente de la Confederación de Trabajadores de México en Puebla (CTM), Leobardo Soto Martínez, fue víctima de secuestro exprés en Cuapiaxtla.
Fue retenido en un punto del camino hacia Cuapiaxtla de Madero.
Le robaron su automóvil y luego lo abandonaron en la zona, al parecer ileso.
Todavía más graves fueron tres hechos violentos sucedidos también en las últimas horas:
El primero: un muerto y dos personas heridas, fue el saldo de un intento de asalto en la autopista Puebla-Orizaba en las primeras horas del jueves 19 de marzo.
El incidente se presentó en el kilómetro 164, con dirección a Veracruz, a la altura del municipio de Acatzingo.
De acuerdo con los hechos, un grupo de sujetos en un vehículo se le emparejó a los ocupantes de un camión con mercancía, pero al ver que los ignoraron comenzaron a dispararles. Fue en el ataque que un hombre murió mientras que dos personas más resultaron heridas.
El segundo: una enfermera murió y dos trabajadores del IMSS Bienestar resultaron heridos tras un intento de asalto en la carretera federal Puebla-Tehuacán.
El incidente se registró cuando las víctimas concluyeron su jornada laboral en el Hospital General de Tecamachalco.
Al abordar un vehículo con dirección a Puebla capital fueron interceptados por sujetos armados, quienes intentaron asaltarlos. El conductor trató de alejarse del sitio, pero en ese momento fueron atacados a balazos y resultaron heridos.
La enfermera –quien respondía al nombre de Cecilia N.– fue atendida en el Hospital del ISSSTE, donde murió horas después. Sus dos compañeros son atendidos en otros nosocomios de la ciudad de Puebla.
Y el tercero, para rematar una semana de horror: un ataque a balazos en la autopista México-Puebla dejó cuatro personas heridas y una más que murió en las primeras horas del pasado miércoles 18 de marzo.
De acuerdo con los primeros reportes, los hechos se registraron a la altura del municipio de Santa Rita Tlahuapan, cuando las víctimas descendieron de la unidad en la que viajaban.
En esos momentos fueron sorprendidos por maleantes –al parecer para asaltarlos– quienes finalmente dispararon contra los viajeros provenientes de la Ciudad de México. Los lesionados aún llegaron por sus propios medios al hospital integral de Texmelucan, donde minutos después murió Juan Carlos N. El resto de los heridos son Ricardo N., Alfredo N., Juan N., Cristian N. y Jesús N., quienes presentan diversas lesiones por arma de fuego.
Y a todo esto:
¿Y la Guardia Nacional?
Bien, gracias.
Lo peor es que, si hay un poquito de suerte, será hasta julio próximo cuando empiece a operar a plenitud el anunciado sistema de videovigilancia de la Secretaría de Seguridad Pública estatal que supuestamente cubrirá desde Río Frío hasta Esperanza.
Mientras tanto, a rezar y… ¡que Dios nos agarre confesados!
