La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este miércoles la destitución del general Vladimir Padrino López como ministro del Poder Popular para la Defensa, cargo que ocupó durante más de una década (desde 2014), convirtiéndose en una de las figuras militares más influyentes y leales al chavismo bajo los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.
Informo al país que hoy he designado al G/J Gustavo González López como Ministro del Poder Popular para la Defensa. pic.twitter.com/AmuD0HNrdJ
— Delcy Rodríguez (@delcyrodriguezv) March 18, 2026
En un mensaje difundido a través de su cuenta en Telegram, Rodríguez expresó agradecimiento al ahora exministro:
“Agradecemos al G/J Vladimir Padrino López por su entrega, su lealtad a la Patria y por haber sido, durante todos estos años, el primer soldado en la defensa de nuestro país. Seguros estamos de que asumirá con el mismo compromiso y honor las nuevas responsabilidades que le serán encomendadas”.
Padrino López, quien ha sido señalado por diversos organismos internacionales como uno de los responsables de la represión contra la oposición durante el mandato de Maduro, reaccionó al anuncio en su cuenta de Telegram, describiendo su paso por el Ministerio de Defensa como “el más alto honor de mi vida”.
La mandataria encargada designó inmediatamente como nuevo titular del despacho al general Gustavo González López, un militar con una extensa trayectoria en inteligencia y seguridad, quien previamente dirigió el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), el Ministerio de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, y más recientemente la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) y la Guardia de Honor Presidencial. González López también figura en listas de sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea por presuntas violaciones a los derechos humanos y corrupción.
Este cambio en el liderazgo de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) se produce en un contexto de profunda crisis política en Venezuela, tras la captura del expresidente Nicolás Maduro en enero de 2026 durante una operación militar estadounidense en Caracas, hecho que precipitó la designación de Rodríguez como presidenta encargada y ha generado una reconfiguración del poder en el oficialismo.
Analistas consultados por diversos medios internacionales consideran que la salida de Padrino López marca “el fin de una era” en las fuerzas armadas venezolanas, caracterizada por su rol como pilar clave del madurismo, mientras que el nombramiento de González López —un perfil más ligado a sectores de inteligencia y cercano a figuras como Diosdado Cabello— podría reflejar un intento de consolidar el control en medio de presiones internas y externas.
Hasta el momento, no se han detallado las nuevas funciones que asumirá Padrino López, aunque fuentes cercanas al gobierno aseguran que mantendrá un rol relevante dentro de la estructura chavista.
El anuncio ha generado reacciones mixtas en la oposición y en la comunidad internacional, que observan con atención los movimientos en el alto mando militar en este delicado período de transición.
