En el marco del 18 de marzo, Día de la Expropiación Petrolera en México, la presidenta Claudia Sheinbaum, señaló que la soberanía energética representa uno de los pilares fundamentales del proyecto de nación del gobierno que encabeza.
Durante su conferencia matutina recordó que en esta fecha “se conmemora la decisión valiente del presidente Lázaro Cárdenas del Río”, quien enfrentó presiones de las compañías petroleras extranjeras y optó por nacionalizar la industria, priorizando el interés del pueblo mexicano y confiando en los técnicos nacionales.
Gracias a la riqueza generada por el petróleo, se financiaron grandes obras de infraestructura: construcción de caminos, escuelas, electrificación del país y un impulso significativo al bienestar social durante décadas. Fue un acto de soberanía que fortaleció la independencia económica y la dignidad nacional, coordinado con un amplio apoyo popular —incluyendo a mujeres organizadas, como recordó la presidenta al mencionar anécdotas familiares y el rol de figuras como doña Amalia Solórzano de Cárdenas—.
Retrocesos: corrupción, reformas y endeudamiento
Con el paso del tiempo, señaló, el sector energético enfrentó etapas de debilitamiento y corrupción. PEMEX se fue desmantelando para pasar nuevamente a manos extranjeras desde el gobierno de Carlos Salinas y el más duro golpe para la paraestatal y la soberanía vino con las reformas energéticas de Felipe Calderón (2008) y Enrique Peña Nieto (2013), con las que se permitió mayor participación privada sin lograr incrementos significativos en producción ni nuevas refinerías, al tiempo que la deuda de Pemex creció cerca de 100 mil millones de dólares.
Rescate energético con la 4T
La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que el proyecto impulsado por Andrés Manuel López Obrador y continuado por su gobierno se plantearon el objetivo de recuperar la soberanía energética como eje del desarrollo, señalando que actualmente existe un “desendeudamiento de Pemex” y crecimiento en la producción y refinación de crudo.
- Producción petrolera: alrededor de 7 millones de barriles diarios
- Refinación nacional: incremento a 3 millones de barriles diarios
- Ocho refinerías operando, fortaleciendo el abasto interno
Sheinbaum reiteró que la soberanía energética seguirá siendo prioridad, bajo un modelo que combina:
- Inversión pública y privada
- Reglas claras para evitar abusos
- Fortalecimiento de la industria nacional
Retos pendientes: dependencia y transición energética
A pesar de los avances, México enfrenta desafíos importantes, entre ellos:
- Importa cerca del 75% del gas que consume
- Requiere equilibrar el uso de combustibles fósiles con energías limpias
- La transición hacia fuentes como solar, eólica y geotérmica es clave para enfrentar el cambio climático y garantizar una soberanía energética sostenible. Sostuvo que este punto es uno de los que seguirá impulsando durante su gobierno.
La soberanía energética no se limita al control de recursos. Es una estrategia de país que implica:
- Independencia económica
- Desarrollo equitativo
- Capacidad de respuesta ante crisis globales
Desde la visión de Sheinbaum, fortalecer a Pemex, consolidar la refinación nacional y avanzar hacia una transición verde serán claves para que México construya una prosperidad sostenible y compartida.
