La Secretaría de Educación Pública (SEP), a través del subsecretario de Educación Superior, Ricardo Villanueva Lomelí, participó en el Foro Nacional “Más allá de las pantallas: Impacto de las Tecnologías Digitales en la Educación y en la Salud Mental”, inaugurado el pasado 4 de marzo de 2026 por el titular de la dependencia, Mario Delgado Carrillo.
Durante su intervención en la mesa “La vida frente a la pantalla: el impacto de los dispositivos digitales en las juventudes mexicanas”, Villanueva Lomelí planteó la necesidad de regular o limitar el uso de teléfonos celulares dentro de los entornos escolares en México.
La propuesta, explicó, busca fomentar un uso reflexivo y responsable de la tecnología, priorizando el bienestar socioemocional de los estudiantes, así como mejorar la concentración, el rendimiento académico y la convivencia escolar. Al mismo tiempo, aclaró que la iniciativa no pretende demonizar las herramientas digitales ni “regresar el reloj” a épocas sin tecnología, sino promover un equilibrio en su uso dentro de las aulas.
Ante este planteamiento, Reto Diario realizó un sondeo para conocer la opinión de la ciudadanía sobre la posible restricción del uso de celulares en las escuelas.
Entre las personas consultadas, varias se manifestaron a favor de la medida, al considerar que los teléfonos móviles suelen convertirse en una distracción durante las clases. Una madre de familia señaló que, aunque los dispositivos son útiles para comunicarse con sus hijos por cuestiones de seguridad, deberían retirarse dentro de las aulas y utilizarse nuevamente al momento de la salida.
Otros ciudadanos coincidieron en que la escuela es un espacio destinado al aprendizaje, por lo que el uso del celular puede interferir con la atención de los estudiantes. “Aunque con el celular se puede aprender, muchos niños lo utilizan más para entretenimiento que para estudiar”, comentó uno de los participantes.
También hubo quienes destacaron que los alumnos no necesitan un teléfono para realizar sus actividades escolares, y que limitar su uso podría ayudar a recuperar prácticas académicas como la escritura a mano. Según señalaron, escribir permite a los estudiantes relacionar de forma cognitiva lo que piensan con lo que aprenden, lo que fortalece su proceso educativo.
El debate sobre el uso de dispositivos móviles en las aulas continúa creciendo en el país, en medio de preocupaciones sobre la distracción digital y su posible impacto en la salud mental y el desempeño académico de niñas, niños y jóvenes.
