Un derrame de petróleo ha contaminado cerca de 170 kilómetros de costa entre Veracruz y Tabasco, provocando afectaciones ambientales y económicas en comunidades pesqueras de la región, mientras autoridades y organizaciones civiles buscan determinar el origen del hidrocarburo.
De acuerdo con reportes de pescadores y organizaciones ambientales, la presencia de chapopote y petróleo crudo se ha detectado en al menos 16 puntos del litoral, desde Pajapan, Veracruz, hasta Paraíso, Tabasco, incluyendo zonas como Punta San Juan, Playa Linda, Zapotitlán, Jicacal, La Bocana y Barrillas en Coatzacoalcos, así como Barra Panteones y Sánchez Magallanes.
Las comunidades afectadas señalan que la contaminación ha provocado la muerte de peces y otras especies marinas, además de la migración de fauna, lo que ha impactado directamente la actividad pesquera en plena temporada de Cuaresma.
En la Laguna del Ostión, uno de los ecosistemas más importantes de la región, el hidrocarburo ha afectado la producción de ostión, almeja, camarón, robalo y otras especies, además de causar daños en el manglar y en especies como cangrejos azules. En esta zona, alrededor de 14 mil personas dependen de la pesca y el turismo en municipios como Pajapan, Mecayapan y Tatahuicapan.
Pescadores han denunciado que el chapopote se adhiere a redes, lanchas y herramientas de trabajo, lo que provoca pérdidas económicas. Algunos pobladores han intentado retirar el material por su cuenta, lo que también representa riesgos para su salud.
Organizaciones como la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México alertaron que se han encontrado tortugas muertas cubiertas de petróleo, peces afectados y un manatí sin vida en Coatzacoalcos, lo que ha sido denunciado como un posible ecocidio.
Por su parte, Petróleos Mexicanos (Pemex) informó que tras realizar inspecciones técnicas en sus instalaciones, no se detectó ninguna fuga o derrame en su infraestructura y aseguró que las operaciones en la región se mantienen con normalidad.
Sin embargo, autoridades estatales y especialistas continúan con investigaciones para determinar el origen del hidrocarburo, mientras comunidades pesqueras, organizaciones ambientalistas y más de 50 agrupaciones civiles exigen estudios independientes, atención inmediata a la fauna afectada y coordinación entre autoridades y empresas para atender la emergencia ambiental.
