El Mando Central de Estados Unidos (Centcom) confirmó este domingo la muerte de tres integrantes de las Fuerzas Armadas estadounidenses y reportó cinco heridos graves en el marco de la ofensiva denominada Operación Epic Fury, dirigida contra objetivos iraníes.
De acuerdo con un comunicado difundido por el propio Centcom en plataformas oficiales, las bajas se registraron durante las acciones militares que comenzaron el sábado 28 de febrero, tras los ataques coordinados entre Estados Unidos e Israel contra instalaciones estratégicas en Irán.
Además de los tres fallecidos, el Pentágono informó que otros elementos resultaron con lesiones de diversa consideración, entre ellas heridas por metralla y conmociones cerebrales. Los afectados permanecen bajo atención médica y en evaluación para su eventual reincorporación al servicio activo.
Se trata de la primera confirmación pública de muertes estadounidenses en combate directo desde el inicio de la actual escalada con Irán. El conflicto incluye bombardeos contra infraestructura militar iraní y posteriores ataques con misiles dirigidos a posiciones estadounidenses en la región y en territorios aliados.
Las autoridades militares no han detallado la ubicación exacta del incidente ni las circunstancias tácticas específicas en que ocurrieron las muertes.
