El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación absolvió al PRI de ejecutar un financiamiento paralelo con dinero de dudosa procedencia y en la compra de sufragios durante la elección federal que llevó a Enrique Peña Nieto a Los Pinos, hablando de las tarjetas Monex.
Con esta determinación sólo giró instrucciones para que el INE indague el paradero de una cantidad cercana a los 6.8 millones de pesos que fueron nombrados como “gastos ordinarios”.
El tiempo estimado para que los siete magistrados del órgano electoral discutieran y resolvieran el caso fue de una hora con 50 minutos, en que se desechó cada una de las quejas de los partidos opositores al PRI.
Las faltas no fueron consideradas por el TEPJF, y por lo tardío de la sesión el magistrado Alejandro Luna Ramos señaló que se trató de un estudio que se llevó su tiempo.
Al respecto, en el caso de Monex se determinó que los gastos destinados por PRI para los plásticos, éstos fueron tomados en cuenta como “de campaña”, es decir, 50.4 millones de pesos.
Sin embargo, instaron al INE que investigue el gasto de 6.8 millones de pesos que el tricolor manejó para las llamadas tarjetas Monex Recompensa, luego del proceso de 2012.
