Kian McCreath es un niño de 11 años, quien sufrió quemaduras en sus piernas después que su Black Berry Curve 9320 entrara en un proceso de combustión espontánea.
Kian McCreath es un niño de 11 años, quien sufrió quemaduras en sus piernas después que su Black Berry Curve 9320 entrara en un proceso de combustión espontánea, sin razón aparente.
El dispositivo móvil de Kian fue adquirido en una tienda de Birmingham, dos semanas atrás de que ocurriera el incidente.
Cuando ocurrió el sorpresivo incendio, Kian se encontraba en su habitación por lo que las cobijas y colchón de su cama también ardieron en llamas. El comparte cuarto con su hermano de 13 años en un barrio de Holbrooks, Inglaterra.
Los padres del muchachito han relatado furiosos, que el plástico del aparato se pego a la piel del menor, por lo que tuvo que ser trasladado al Hospital Universitario de Coventry. La familia, a través de sus representantes legales, demandan a la compañía RIM que retire el citado modelo de BB de las tiendas antes de esta navidad.
Por su parte un portavoz de RIM ha dicho que la familia no le ha proporcionado los elementos necesarios para realizar una investigación completa que le permita deliberar la causa de tan fatídico incidente. Ellos requieren del aparato completo con el cargador y la pila desmontable, la familia dice que le ha sido imposible localizar la Black Berry “incendiaria”.
La Black Berry Curve 9320 es un modelo que según RIM esta diseñado para el uso de los jóvenes y tan sólo en Inglaterra, fue el dispositivo mas solicitado este verano.
