El recién nombrado magistrado del Tribunal Superior de Justicia, Roberto Grajales Espina, consideró que lo ofenden al mencionar que es un pago de factura su nombramiento en el cargo, ya que dudan de su capacidad y estudios que ha realizado.
“Me ofende un poco que digan que mi mérito es ser operador político del gobernador, tengo una preparación, estoy a punto de obtener mi grado de Doctor en Derecho y he sido abogado; hay preparación, hay ganas, voy a poner todo de mi parte para que vean cómo sé hacer mi trabajo”, enfatizó.
Agregó que seguirá participando en los eventos panistas, ya que su militancia es algo que no le pueden prohibir y, por ello, en las próximas asambleas de Acción Nacional estará ejerciendo su derecho partidista.
Entrevistado luego de tomar protesta como magistrado del TSJ, informó que el día de ayer presentó su renuncia como delegado de la SCT en Puebla y Tlaxcala, pese a que todavía encabezó algunos eventos de esa delegación.
