Tengo saldados los asuntos de negocios con el Fobaproa, todo lo pagué; el tema de la huelga, en su momento se finiquitó.
Aclara el empresario José Chedraui Budib, quien tiene muy bien presupuestado el riesgo de “sacar la cabeza” al ser mencionado como uno de los candidatos del PRI a la alcaldía poblana en 2013.
Hoy por ejemplo -comenta a este reportero- me tunden atribuyéndome un presunto respaldo del marinismo para atacarme, y es entendible porque el remitente del mensaje tiene nombre y apellido, interesado en regresar a la alcaldía.
Presume ser amigos de todos con quienes mantiene una buena relación, en todos los partidos políticos, pero sabe que una vez tomadas las decisiones para las elecciones intermedias del 2013, pueden surgir quienes no sean sus amigos.
Es más, advierte, es tal su actitud de apertura que segmentos importantes del Yunque lo ven con muy buenos ojos, lo mismo que un sector importante del panismo poblano.
Le animó a incursionar en política, que le valió ser nombrado como una buena carta del PRI para postularlo a la presidencia municipal, empezó con la campaña presidencial del hoy presidente electo Enrique Peña Nieto.
La pobreza sólo la conocía Chedraui Budib en las estadísticas e indicadores económicos, pero la constató en los recorridos por la Angelópolis, principalmente la periferia y el estado, pero no podía dar crédito. Esta situación lo motivó a hacer algo.
De las oportunidades para el desarrollo de la capital del estado, con sus contrastes, las tiene consideradas en sus modelos y proyectos como empresario emprendedor y ve en el apalancamiento con fondos de organismos internacionales, la vía para detonar el desarrollo social y económico.
Chedraui es un empresario político de convicciones, entiende su tiempo y circunstancias, sabe del riesgo de estar cerca del fogón y construye su escenario posible, sin sobresaltos.
