Entre oscuridad, risas y gritos macabros provenientes de animatrónicos que dieron paso al miedo de los espectadores, dio inicio el “Cocotrón 2012”, actividad que realiza año con año la Facultad de Ciencias de la Electrónica (FCE) de la BUAP.
general, se dieron cita desde muy temprano en el Complejo Cultural Universitario, para festejar las tradiciones del Día de Muertos.
Después de degustar los antojitos, visitaron los animatrónicos, aparatos que se mueven de manera automática, realizan algún tipo de secuencia y que se disfrazaron como personajes de leyendas de Día de Muertos.
Un muerto arrastrándose por el suelo, el nahual que gira la cabeza y contesta preguntas, la llorona con su singular grito ay mis hijos, ángeles y nahuales, charros negros, la suma inquisición de Puebla, un muerto en el callejón y una serpiente comiéndose a un niño, algunos de los personajes presentes.
Con música fúnebre, panteones, lápidas, cuevas y el olor a miedo, muerte y flor de cempasúchil, es el escenario perfecto para presenciar el ingenio y trabajo de estudiantes de electrónica, mecatrónica y computación de la Universidad, quienes desarrollaron cada uno de estos personajes que estarán en el Centro de Convenciones hasta este primero de noviembre de 12:00 a 19:00 horas.
Cuando el tecolote canta…el indio muere. Siempre canta cuando huele que pronto alguien se morirá y su canto hace temblar de miedo a quien lo escucha.
Erick Serino Jiménez, alumno de Ingeniería en Ciencias de la Computación, describió a su animatrónico como “un búho que gira la cabeza, prende los ojos de diferentes colores, cierra y abre el pico, mueve las alas y tiene un sensor que al detectar la presencia de alguien se alborota”.
El Charro Negro también estuvo presente, una de sus creadoras, vestida de catrina, narró que la historia de este personaje data de la década de los años 50, cuyo protagonista es un ente con una apariencia de un hombre vestido de charro negro, que monta un imponente y lustroso caballo, también negro. El ente carece de un rostro evidente, pero que al igual que su caballo, emite sonidos macabros que dejan a su víctima paralizada.
“Cuenta la leyenda que el Charro Negro siempre se manifiesta a quienes poseen un alma malvada con una ambición por obtener dinero y poder, cuando hace su aparición ofrece una bolsa repleta de monedas de oro a cambio de las almas de los hijos de la persona a quien se le aparece, incluyendo la propia”.
Daniel Mocencahua Mora, profesor investigador de la FCE y organizador del “Cocotrón”, informó que año con año se organiza esta actividad que consiste en construir un dispositivo animatrónico que recreé un personaje relacionado con el Día de Muertos, con la finalidad de rescatar las tradiciones mexicanas.
“Qué mejor manera de hacerlo que poner un animatrónico que explique o represente la leyenda de alguna de nuestras tradiciones mexicanas, para lograr que los estudiantes y asistentes disfruten de nuestra cultura y tecnología”, aseguró.
Se premiará a los tres primeros lugares de este concurso con 10 mil, seis mil y cuatro mil pesos, respectivamente. Los aspectos a calificar son “la estética, que esté bien hecho; la técnica, es decir, los tipos de motores y procesadores que utilizaron, así como la leyenda, la cual debe concordar con el animatrónico”.
