El diputado local y ex dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Pablo Fernández del Campo Espinosa, respaldó la postura de sus dirigencias nacional y estatal de expulsar a quienes hayan traicionado a su partido e ir “limpiando la casa”.
En entrevista concedida a RETO diario, dijo que si se comprueban todos los señalamientos de presuntos liderazgos que operaron en lo “oscurito” a favor de sus adversarios políticos deben enfrentar a la justicia partidaria del PRI.
Cuestionado sobre el proceso de expulsión en contra del ex líder estatal, Fernando Morales Martínez, y la impugnación que presentó para defenderse, respondió que es un tema que está llevando el Comité Ejecutivo Nacional (CEN).
Subrayó que su dirigencia nacional tomará la decisión de darlo de baja de las filas del PRI con base en sus estatutos y los documentos que comprueben el apoyo que brindó en la pasada campaña electoral al candidato de la alianza “Sigamos Adelante”, José Antonio Gali Fayad.
“Será una decisión que deberá tomar la dirigencia y los órganos del partido correspondientes que toman ese tipo de decisiones pero lo más importante es que quien actuó mal deberá pasar por los documentos básicos del partido como son el reglamento y el código de justicia partidaria porque me parece que se tiene que sí ir limpiando la casa”.
Sobre las afectaciones que provocaría la expulsión de un ex dirigente estatal y miembro de una de las familias priistas más influyentes en el partido, reconoció que esto podría dividir o polarizar a esta fuerza política, sin embargo reiteró que si se comprueba su responsabilidad se tiene que actuar en consecuencia.
