El presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política en el Congreso de Puebla, Carlos Martínez Amador, señaló que la Ley de Disciplina Financiera y Fiscal debe observarse como una herramienta para proteger las finanzas de los estados y no como una medida política impulsada en la víspera del proceso electoral de 2016.
En entrevista, dijo que esta iniciativa que está siendo analizada en San Lázaro por los diputados federales, tiene objetivos específicos y busca evitar que se eleve la deuda pública de los estados y municipios de manera injustificada, e impedir el desvío de recursos a las campañas electorales.
Expresó que los gobernadores y presidentes municipales tienen claro que no pueden intervenir en los procesos electorales, sin embargo, cada uno de ellos tiene su “corazoncito” y pueden caer en la tentación de incumplir, por lo que consideró necesario que se establezcan reglas más claras que garanticen que se mantendrán al margen.
“Nosotros la vemos con buenos ojos (la ley), cualquier medida que se tome en estos momentos que está viviendo el país; creo que tenemos que poner de nuestra parte para que las cosas salgan adelante porque es un año muy complicado para el país”, declaró.
Martínez Amador, confió que el rechazo que han expresado algunos gobernantes hacia esta iniciativa desaparezca y, por el contrario, respalden esta iniciativa que –dijo- muy probablemente será aprobada antes de que concluya este año y entre en vigor en el siguiente, cuando habrá elecciones en 12 estados del país.



