A casi 11 años de la desaparición de Paulina Camargo Limón, el caso dio un nuevo paso judicial con la sentencia de 56 años y tres meses de prisión impuesta a José María Sosa Álvarez, expareja de la joven, por el delito de desaparición cometida por particulares.
La resolución fue emitida este 17 de julio durante la audiencia de individualización de la pena realizada en el Centro de Justicia Penal de Puebla, luego de que el Tribunal de Enjuiciamiento lo declarara culpable días antes, con lo que concluyó la etapa del juicio oral desarrollada durante cinco meses.
Además de la pena privativa de la libertad, el Tribunal impuso una multa de 4 mil Unidades de Medida y Actualización (UMAs), equivalente a poco más de 469 mil pesos, así como el pago de la reparación del daño.
Un caso que marcó a Puebla desde 2015
Paulina Camargo desapareció el 25 de agosto de 2015, cuando tenía 19 años y cuatro meses de embarazo. De acuerdo con las investigaciones, su último encuentro fue con José María Sosa, quien era su pareja y padre del bebé que esperaba.
El caso pasó por distintos procesos judiciales durante casi una década. En 2019, José María Sosa recibió una sentencia por otros delitos; sin embargo, ésta fue revocada en 2024 por un tribunal federal. Posteriormente, en 2026 se ordenó un nuevo juicio por el delito de desaparición cometida por particulares, procedimiento que derivó en la sentencia emitida este viernes.
La familia afirma que la búsqueda no termina
Al concluir la audiencia, Rocío Limón, madre de Paulina Camargo, afirmó que la resolución representa un acto de justicia después de años de lucha legal y del acompañamiento de familiares, amistades y personas que respaldaron su búsqueda.
No obstante, señaló que el dolor permanece porque Paulina y el bebé que esperaba continúan desaparecidos, además de lamentar que durante el juicio el sentenciado no proporcionó información sobre su posible paradero.
La familia también indicó que la búsqueda continuará, al considerar que la sentencia constituye un avance judicial, pero no pone fin al caso mientras no se conozca el destino de la joven.
Por su parte, la defensa de la familia informó que corresponderá al juez de ejecución determinar cómo se contabilizará el tiempo que José María Sosa ha permanecido privado de la libertad y la forma en que se cumplirá la condena impuesta.
