Con un botín compuesto por dinero, producto y las llaves de la flota vehicular, escapó una banda de delincuentes que asaltó las instalaciones de la bodega Heineken en el tramo carretero Tepeojuma-La Galarza.
Para evitar ser identificados y retrasar la respuesta de las corporaciones policiacas, los delincuentes destrozaron el mobiliario de las oficinas, arrancaron el cableado de internet e inhabilitaron por completo el circuito cerrado de cámaras de vigilancia del lugar.
Tras el reporte del robo, diversas corporaciones policiacas se trasladaron al sitio para tomar conocimiento de los hechos y auxiliar a las víctimas.
Agentes ministeriales en la región de Izúcar de Matamoros iniciaron las investigaciones correspondientes y el levantamiento de indicios en la escena del crimen.
