La madrugada de ayer viernes, un tráiler de doble semirremolque perteneciente a la empresa Liverpool fue robado en la autopista Cuacnopalan-Oaxaca, a la altura del municipio de Nicolás Bravo, Puebla. La unidad transportaba electrodomésticos y otros aparatos con un valor aproximado de 19 millones de pesos.
El camión salió de su ruta en el tramo considerado uno de los más peligrosos para el transporte de carga. Horas después, un operativo de fuerzas federales y estatales logró ubicar la última señal del GPS en caminos de terracería de la comunidad de San Felipe Maderas, en Tehuacán. Sin embargo, en el sitio únicamente se halló el dispositivo rastreador abandonado; del tráiler y su mercancía no quedó rastro.
Operativos sin resultados
Tras recibir la alerta del localizador satelital, elementos de la Policía Estatal y corporaciones federales desplegaron un operativo en la zona. Incluso agentes de Ciudad de México se trasladaron a la región para colaborar en la búsqueda. A pesar del despliegue, los esfuerzos fueron infructuosos: la carga completa desapareció.
Este hecho se suma a una serie de robos violentos en la autopista Cuacnopalan-Oaxaca, considerada una de las rutas más críticas para el transporte de mercancías hacia el sur del país. En semanas anteriores, transportistas han denunciado la falta de seguridad y han realizado bloqueos para exigir mayor vigilancia en la zona.
Una ruta bajo asedio
La autopista Cuacnopalan-Oaxaca se ha consolidado como un punto rojo para el autotransporte en México. De acuerdo con especialistas, el robo de carga genera pérdidas millonarias, con promedios que pueden alcanzar hasta 7 millones de pesos por unidad, dependiendo del tipo de mercancía.
Además del robo de tráileres, en este tramo se han registrado otros hechos delictivos, como el levantón del hijo de un trailero en Tehuacán a mediados de agosto, lo que refuerza la percepción de riesgo entre transportistas y empresas de logística.