Después de más de seis años de separación forzada, Ivonne Daniela Flores Mustre recuperará la custodia de su hija el próximo sábado 9 de agosto, gracias a una orden emitida por la jueza Dolores López Rubí, del Segundo Juzgado de lo Familiar en Puebla. La resolución llega tras un prolongado proceso judicial marcado por la violencia vicaria y diversas maniobras legales del padre para impedir el contacto entre madre e hija.
El Colectivo Mujeres por el Derecho al Cuidado y a una Vida Libre de Violencia informó que la restitución deberá cumplirse de manera inmediata, destacando que la decisión protege el interés superior de la menor, hoy de 11 años, cuya infancia estuvo judicializada. La organización calificó la medida como un precedente histórico en la defensa de los derechos de la niñez y de las madres víctimas de violencia vicaria.
La jueza penal Arely Joffre Luna también fue reconocida por señalar al padre como agresor vicario y sustractor, a pesar de intentos de intimidación durante las audiencias. El pasado 17 de junio, se vinculó al imputado a proceso por el delito de sustracción derivado de violencia vicaria, aunque ha interpuesto una apelación.
La reunión entre madre e hija se llevará a cabo en el Centro de Convivencia Familiar de Puebla. Daniela confía en que el progenitor cumpla con la orden judicial sin recurrir a más recursos dilatorios, y llamó a las autoridades a garantizar el respeto a los derechos de ambas.
Inicialmente, este caso lo llevó la abogada y activista Cecilia Monzón, asesinada en 2022. Tras su muerte, los avances legales logrados se estancaron, prolongando la separación.
Organizaciones feministas y de derechos humanos han pedido que este fallo sirva de ejemplo para acelerar procesos similares y erradicar la impunidad en casos de sustracción de menores y violencia familiar.

