El exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, regresó al penal del Altiplano, en el Estado de México, después de que un juez federal determinara modificar su medida cautelar de prisión domiciliaria. Marín había obtenido este beneficio en agosto de 2024, lo que le permitía cumplir su condena desde su residencia en Xilotzingo, Puebla.
El traslado de Marín se realizó bajo un fuerte operativo de seguridad por parte de la Guardia Nacional. Esta decisión se tomó después de una apelación presentada por la periodista Lydia Cacho.
Bajo el riesgo de que Mario Marín intentara fugarse, Lydia Cacho presentó una apelación para revocar su arraigo domiciliario en Puebla y lograr su traslado al penal del Altiplano. Fue la autora del libro Los demonios del Edén quien confirmó el traslado de Mario Marín y reveló que dos de los tres jueces que revisaron su caso coincidieron en que representa un peligro.
A través de un video, la periodista también señaló que Kamel Nacif estaría gestionando acuerdos políticos en Puebla con el objetivo de lograr la liberación del exgobernador.
🚨URGENTE🚨
Confirma la periodista y escritora Lydia Cacho que ganó una apelación para que el exgobernador Mario Marín Torres regresara a prisión por ser un reo peligroso y con riesgo de que se pudiera fugar.
El Juez concedió la apelación y decidió terminar con el arraigo… pic.twitter.com/Gbf0pfaS07
— J. Alfonso González (@poncharelazo) April 3, 2025
Caso Lydia Cacho y la detención de Marín
Mario Marín fue arrestado el 2 de febrero de 2021 en Acapulco, Guerrero, donde se encontraba oculto en la casa de un familiar. La detención se derivó de las acusaciones por tortura y detención ilegal contra la periodista Lydia Cacho, ocurridas en 2005 cuando el exgobernador encabezaba el estado de Puebla.
El escándalo, conocido como “Lydiagate”, inició tras la publicación del libro “Los demonios del Edén”, donde Cacho reveló la existencia de una red de explotación sexual infantil, en la que estaban implicados empresarios como Jean Succar Kuri y Kamel Nacif. En represalia, la periodista fue detenida y torturada por orden de autoridades poblanas bajo la administración de Marín.
El regreso a prisión
Tras permanecer ocho meses en prisión domiciliaria, Marín Torres usaba brazalete electrónico, tenía prohibido salir de la ciudad y debía firmar periódicamente ante las autoridades. Sin embargo, la presión mediática y legal por parte de Lydia Cacho y organismos de derechos humanos llevaron a la revocación de su beneficio.
Ahora, Marín Torres continuará su proceso en El Altiplano, una de las prisiones más seguras de México, donde cumplirá su sentencia por violaciones a los derechos humanos.