La Procuraduría General de Justicia presentó este día a José Alejandro García Ibáñez, de 41 años de edad, gerente de sucursal de Banco Azteca, y a Sergio Sánchez Zamora, de 26 años, ejecutivo de la misma institución, así como a un menor de edad, como presuntos responsables del robo a la sucursal Cruz Los Ángeles.
Sobre los hechos que se imputan a los ahora detenidos, se dio a conocer que el pasado 3 de los corrientes, José Alejandro, denunció ante el Ministerio Público que ese día en la mañana, cuando él participaba en una junta en otra sucursal, sujetos armados ingresaron a la institución referida, donde amagaron a Sergio y lo despojaron de 100 mil pesos, aproximadamente, dinero con el que se dieron a la fuga, llevándose equipo de videovigilancia.
Al iniciar las pesquisas, los agentes ministeriales solicitaron al departamento jurídico el vídeo de vigilancia, del día y hora de los hechos, pero al analizar la grabación descubrieron que la filmación no coincidía en nada con lo declarado por los denunciantes, por lo que el agente del Ministerio Público ordenó la comparecencia del gerente y el ejecutivo financiero, quienes al ser cuestionados sobre su versión del asalto, ambos cayeron en contradicciones y terminaron confesando que ellos planearon y perpetraron el robo.
Fue así como declararon dentro de la Averiguación Previa 6032/2012/5a, que en complicidad con el menor de edad, también detenido, y quien es vecino de Sergio Sánchez, en la Unidad Habitacional Bosques 5 de Febrero, planearon conseguir una considerable suma de efectivo, indicando al menor que repartirían el botín en partes iguales.
Trazado el plan, José Alejandro, le habló a una cajera indicándole que no se presentara a laborar y también contactó a otro empleado pidiéndole que llegara más tarde, a fin de que su cómplice Sergio se quedara solo, quien se puso de acuerdo con el menor permitiéndole el acceso a la institución, entregándole una mochila con el dinero y una bolsa de plástico con el video de seguridad, a la salida el jovencito subió a un taxi y más tarde se reunieron los tres para repartirse el dinero.
Asimismo, se dio a conocer que para su mala suerte, la filmación que sustrajeron no corresponde al video de vigilancia de la empresa sino a un servidor de sistemas de cómputo, además de que al ser detenidos, ofrecieron a los agentes ministeriales, la cantidad de 50 mil pesos en efectivo, a cambio de no ser detenidos.
