La Dirección General de Atención a Delitos de Alto Impacto (DGADAI), la Procuraduría General de Justicia (PGJ) esclareció el caso del menor de edad que en octubre del año pasado fue secuestrado y asesinado en la zona de Acatzingo y se logró la captura de los presuntos responsables quienes además cobraron más de ciento cincuenta mil pesos por el supuesto rescate de la víctima.
Con relación a los hechos se dio a conocer que el 18 de octubre del año de 2011, un comerciante de Huixcolotla se encontraba realizando una operación bancaria en la ciudad de Tehuacán cuando recibió una llamada telefónica de parte de su esposa quien le informó que su hijo Ricardo Rosales Porras, de 6 años de edad, había sido secuestrado por unos sujetos, hechos atestiguado por las hermanas del menor ya que ocurrió cuando se dirigían a su casa tras haber salido de la escuela.
Más tarde los padres del menor recibieron una primera llamada telefónica mediante la cual un sujeto le confirmó que el menor se encontraba secuestrado y que tendría que pagar dos millones y medio para el rescate y además entregar un arma de fuego.
Al siguiente día el papá del menor recibió al menos cinco llamadas telefónicas en las que fue constantemente amenazado a través de mensajes como: “¿Qué pasó con mi encargo?; muévete si quieres a tu hijo; ¿ya avisaste a la policía y cuánto llevas?”. Fue precisamente en la última de estas llamadas cuando el señor refirió que tenía únicamente 177 mil pesos, pero se cortó la comunicación.
El 20 de octubre nuevamente entablaron comunicación y le indicaron que esa cantidad la llevara a la autopista Puebla-Orizaba y la dejara dentro de una mochila a la altura del kilómetro 167, y que posteriormente se trasladara a Amozoc donde encontraría a su hijo.
Tras haber entregado el dinero, el señor se trasladó a Amozoc pero no encontró a su hijo como habían acordado, e incluso perdió todo contacto con los plagiarios. Fue horas después cuando se tuvo conocimiento de que el niño fue hallado sin vida y con una herida de arma blanca en el cuello, en el cerro del Tepetzal que se encuentra en la población de Santa María Actipan, perteneciente a Acatzingo.
En las investigaciones se descubrió que el vehículo utilizado para que el menor fuera “levantado” fue un Volkswagen Golf color blanco modelo 1995, unidad que es propiedad de un ex trabajador del padre de la víctima, además se confirmó que una de las líneas telefónicas registradas durante las llamadas de negociación, también está vinculada con ex empleados del denunciante.
Sí, las pesquisas avanzaron y hace unas horas fueron ubicados y presentados ante el Ministerio Público de atención a delitos de alto impacto Carlos Samoaya González, alias “El Rambo o El Cozán”, de 24 años de edad, originario de Chiapas y vecino de Tepeaca; su papá Carlos Samoaya Ramos, alias “El Pecho Tierra”, de 65 años de edad, también originario de Chiapas y vecino de Tepeaca; y Valentín Rojas Sánchez, alias “El Valente o “El Elizalde”, de 28 años de edad, originario y vecino de Amozoc.
Tras incurrir en diversas inconsistencias y situaciones contradictorias, manifestaron haber participado en el secuestro y crimen del menor, señalando que días antes planearon el secuestro y el 18 de octubre Carlos Samoaya González, alias “El Rambo o El Cozán” se encargó de subir al pequeño al automóvil Golf sin problema alguno ya que había familiaridad y confianza de la víctima hacia ellos pues eran empleados de su padre, para luego llevarlo a una casa de seguridad en la población de Santa María Actipan donde lo mantuvieron cautivo mientras se realizaban las negociaciones.
Luego los tres acudieron a cobrar el rescate y tras obtener el dinero decidieron privar de la vida al menor y abandonar el cadáver en el cerro del Tepetzal, esto ante el temor de que los reconociera por el vínculo que existía entre ellos desde tiempo atrás. Finalmente se trasladaron a una casa donde repartieron el dinero obtenido.
