El Ejército Mexicano no es responsable de las lesiones que sufriera el pastorcito de Petlalcingo, Osvaldo Zamora Barragán, de 11 años de edad, quien perdiera un brazo y una pierna al detonarle un artefacto explosivo, pues el procurador General de Justicia (PGJ), Víctor Carrancá Bourget, señaló que peritos de la dependencia determinaron que se trató de una bomba de fabricación casera, por lo que deslindó a los militares de toda responsabilidad.
Carrancá Bourget, indicó que el artefacto era de fabricación casera y fue abandonado en ese lugar por un grupo delictivo: “Se determinó perfectamente el tipo de artefacto, no es uno de los que utiliza el Ejército. Hicimos los comparativos respectivos del material explosivo y eso nos generó una línea de investigación hacia un grupo delictivo”.
Puntualizó que se dio por concluida la investigación para la Procuraduría General de Justicia (PGJ), aunque no descartó que la averiguación sea turnada a la Procuraduría General de la República (PGR).
Cabe recordar que el 19 de julio del año próximo pasado, alrededor de las 13:30 horas, Osvaldo Zamora Barragán encontró (lo que se decía en ese entonces) una granada, cuando llevó a sus chivos a pastar en la zona conocida como “El Ídolo”, lugar de adiestramiento y práctica personal del Ejército.
Posteriormente, el 9 de agosto de 2011, la Procuraduría General de Justicia en Puebla admitió que se trataba de una granada de 40 milímetros, y que ésta le explotó al infante.
