El alcalde de Chignahuapan, Juan Rivera, que ya vimos que vive en una realidad alterna, tiene ahora sí un problema mayor. Y miren que ya que te fichara la dirigencia nacional de Morena era complicado, ahora trae a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) por el desfalco más obvio que verá en la historia.
Dice el dicho que hay dos cosas que no se pueden ocultar: “el amor y el dinero”, y tarde o temprano saldría a la luz el origen de la gran cantidad de dinero que gasta “El Diablo” y que presume él mismo en sus redes sociales.
El alcalde tiene observaciones al ejercicio de más de 44 millones de pesos del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal y de las Demarcaciones Territoriales (Faismun).
De esta lanita, el alcalde se habría embolsado más de la mitad, en total, 26 millones 564 mil 489 pesos. Todo esto ejecutado en obra, mucha para la que todavía se atrevió a pedir los módulos de maquinaria del estado.
Los sobrecostos de 15 obras en la mira son exorbitantes, Rivera no tuvo empacho ni pena en inflar los precios hasta en un 800%, pedir maquinaria estatal pa que le saliera gratis, y él cobrar como si fuera de oro.
La obra con mayor sobrecosto es la limpieza y desazolve de caminos afectados por las lluvias. Reporta que intervinieron 4 mil 821 metros cuadrados y que se gastaron 3 millones 90 mil pesos.
En este caso el presidente se habría gastado los recursos federales y al mismo tiempo pidió apoyo al Gobierno del estado para el uso de la maquinaria. El sobrecosto es de 881 por ciento.
Así están todas.
Pero lo que más me sorprende es que haya sido capaz de llevar a cabo pavimentaciones, bacheo y desazolves, todos alrededor de sus propiedades, la de su director de Gobierno y hasta de la casa de su mamá.
“El Varguitas de Chignahuapan” se echó 3 millones 247 mil pesos en el desazolve del río Chautla. Esa obra fue en beneficio directo del fraccionamiento “Green City”, propiedad del alcalde. Para este mismo fraccionamiento, construyó baquetas y guarniciones por 4 millones 265 mil pesos.
Esta obra, no solo pasa por “Green City”, también por un lote de autos a su nombre y las oficinas del bufete jurídico que ostenta.
Otra obra observada es la que hizo para su director de Gobierno, Cristian Aguilar, se trata de una pavimentación con concreto hidráulico de la calle que pasa por la casa del director, conecta con la de la mamá de alcalde y también Green City.
Esta obra costó 5 millones 569 mil pesos. De acuerdo con el reporte, aunque dijo que había pavimentado más de 500 metros, fueron 305 metros lineales.
A ver, una vez que Morena inició el procedimiento en su contra por andar subiendo fotos con fajos de dinero en efectivo y de la fiesta de XV años de su hija, el alcalde por supuesto perdió la oportunidad de relección.
Ahora se juega algo más grave, su libertad.
Las observaciones que hoy tiene que enfrentar el alcalde por Morena, se suman al proceso interno que enfrenta de parte de la dirigencia nacional de su partido.
El 13 de mayo, la presidenta nacional del partido, Ariadna Montiel, acusó al alcalde de frívolo, luego de que se difundieran las fotos de la ostentosa fiesta de XV años de su hija.

