Hace unos días llamó mucho la atención una imagen inusual en la que aparecen el líder el Movimiento Nacional por la Esperanza (MNE), René Juvenal Bejarano Martínez, y el dos veces exalcalde de Zacatlán, José Luis Márquez Martínez, quien además es esposo de la actual edil de dicho municipio, Beatriz Sánchez Galindo. La fotografía, al parecer, se tomó en una de las oficinas del MNE que tiene en la Ciudad de México, lo cual plantea que el encuentro no fue casual y estaría relacionado con el próximo proceso electoral.
Para ser más precisos: todo indica que José Luis Márquez fue “a tocar la puerta” de René Bejarano para solicitarle que sea su gestor ante la dirigencia nacional de Morena y se garantice que la próxima candidatura de la 4T a la alcaldía de Zacatlán vuelva a quedar “en las manos” del matrimonio Sánchez-Márquez.
O visto de otra manera: el matrimonio de José Luis Márquez y Beatriz Sánchez está haciendo esfuerzos mayúsculos para no perder el poder político en Zacatlán, en donde han erigido un nuevo cacicazgo, ya que ambos personajes suman tres ayuntamientos que han encabezado, primero, en el PRI y, ahora, en su calidad de conversos a la 4T.
Y todo hace suponer que están buscando la reelección de la actual alcaldesa, para que de esa manera esta pareja de esposos logre hilar un tercer gobierno consecutivo, toda vez que Márquez fue edil –por segunda vez– entre 2021 y 2024, y ahora Sánchez está transitando la mitad de su gestión como presidenta municipal.
La imagen que se menciona al inicio de esta columna sorprende porque “los caminos” de Bejarano y Márquez nunca se habían cruzado. No son políticos con rasgo de afinidad. Ambos personajes han estado en bandos contrario. El primero de ellos siempre ha sido un importante líder popular de izquierda. Mientras que el segundo se forjó en el PRI, al que renunció en 2024 para entrar a la 4T, es muy conservador y en algún momento fue cercano a los intereses del PAN poblano, cuando el gobernador del estado era Rafael Moreno Valle Rosas.
Pero ahora la necesidad hizo que Márquez fuera a buscar “el padrinazgo” de Bejarano, quien es conocido como “El Señor de las Ligas”, en alusión al escándalo que enfrentó por el video en donde se le ve recoger dinero en manos del empresario Carlos Ahumada, en un episodio que ocurrió en marzo de 2004, como parte de un complot que había del Prian para impedir que Andrés Manuel López Obrador fuera candidato presidencial.
Se dice que los cónyuges Sánchez-Márquez no han logrado cultivar una cercanía con el gobernador Alejandro Armenta Mier y, sobre todo, con las bases y liderazgos de Morena en el estado, lo cual los aleja de la posibilidad de encontrar apoyos locales para influir en la postulación de candidatos rumbo al proceso electoral de 2027.
Se debe sumar a lo anterior que José Luis Márquez no tiene aprobadas todas sus cuentas públicas correspondientes al gobierno que encabezó en el anterior trienio.
Además, entre la opinión pública de Zacatlán se ve con rechazo de que esta pareja vaya por un nuevo gobierno. José Luis Márquez fue alcalde priista en los periodos de 1999 a 2002 y de 2021 a 2024. Mientras que su primo Luis Márquez Lecona, fue edil de Morena entre 2018 y 2021. Y ahora su esposa busca un segundo mandato bajo el manto de la 4T.
Por todas estas razones Márquez fue a buscar a Bejarano, para intentar encontrar el respaldo político-electoral que no tiene en el estado de Puebla.
Bejarano fue el mentor de Ariadna Montiel
Queda claro que José Luis Márquez “no fue a tocar cualquier puerta”, pues la influencia de René Bejarano en la cúpula de Morena se ha revitalizado por un aspecto fundamental: él fue el mentor político de Ariadna Montiel Reyes, la nueva presidenta del partido Regeneración Nacional.
La carrera política de Ariadna Montiel nació en la corriente Izquierda Democrática Nacional del PRD, la cual era encabezada por René Bejarano y su esposa, Dolores Padierna Luna, que siempre ha sido un matrimonio con mucha influencia en la construcción de estructuras partidistas en las colonias populares de la Ciudad de México y en el sector magisterial.
Montiel, quien es egresada de la facultad de Arquitectura de la UNAM, aprendió de René Bejarano el manejo de la operación política territorial, a tal grado que se convirtió en una experta en ese tipo de organización popular y ese fue el componente que le permitió llegar, primero como subsecretaria y luego como titular de la Secretaría del Bienestar, a los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum, respectivamente.
Los dos primeros cargos importantes que ocupó la nueva líder de Morena fueron ser directora de la Red de Trasporte de la Ciudad de México, en el año 2006, y posteriormente en 2012, se convirtió en diputada de la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México. Ambas posiciones fueron gestionadas por René Bejarano y su corriente Izquierda Democrática Nacional.
O visto de otra manera: Montiel Reyes entró al círculo de confianza de Andrés Manuel López Obrador –desde que fue jefe de Gobierno de la Ciudad de México– por el impulso que le dio el matrimonio Padierna-Bejarano.
Ahora Bejarano vuelve a tener mucha influencia en la cúpula nacional de Morena por el arribo de uno de sus cuadros más destacados.
