Si el Gobierno del estado no quiere correr con la misma suerte del de Hidalgo, en la gestión del mandatario morenista Julio Menchaca Salazar, lo primero que tendría que hacer es cacarear los supuestos beneficios que Puebla recibiría en caso de concretarse el Polo de Desarrollo de Economía Circular para el Bienestar, considerado para San José Chiapa.
Me refiero al Parque Ecológico y de Reciclaje que recibiría y transformaría 755 toneladas diarias de la región centro del país de residuos sólidos urbanos, especiales y peligrosos, como basura doméstica, plásticos, textiles, llantas, grasas, aceites, cascajo de construcción, pilas y acumuladores.
Y tendría que hacerlo ya, antes de que los ecologistas, activistas y vecinos de la región comiencen a operar en contra, a manifestarse y organizar protestas para rechazarlo, argumentando daños al medio ambiente, a los mantos freáticos, a la agricultura y a la salud de las personas que viven en San José Chiapa y municipios aledaños.
Si el Gobierno no quiere que estos grupos le ganen la partida tendría que explicar con detalle y con el aval de científicos y ambientalistas reconocidos en qué consiste y cómo funcionaría el Parque Ecológico y de Reciclaje, cuáles serían las ventajas que recibirían en materia de inversión, obra pública, empleos directos e indirectos y de impacto social en caso de aceptarlo, y cómo les garantizarían que este proyecto de desarrollo de economía circular no terminará siendo un gigantesco tiradero.
Esto, que se dice fácil, es en realidad un gran reto por los antecedentes que existen y por las promesas incumplidas que han escuchado de distintos gobiernos.
De entrada, el paraíso que se les ofreció con la llamada Ciudad Modelo en el sexenio de Rafael Moreno Valle resultó una quimera, pues los pobladores de la región no fueron empleados por la planta automotriz Audi, las proveedoras que supuestamente los contratarían no se establecieron en San José Chiapa, sino en municipios y parques industriales de Tlaxcala, y porque los trabajadores y directivos de estas empresas tampoco se quedaron a vivir ahí, sino en Huamantla y la ciudad de Puebla.
En el primer año de gestión del gobernador Alejandro Armenta ha sucedido lo mismo con la llamada Capital de la Tecnología y la Sustentabilidad. Se prometieron ambiciosos proyectos como la fábrica de diseño de semiconductores, un centro internacional de capacitación de operadores de carga, una fábrica de paneles solares y una fábrica de bicicletas, así como cuantiosas inversiones públicas y privadas.
Pero hasta ahora lo único que existen son cartas de intención sin fecha de aterrizaje.
Otro factor que seguramente jugará en contra del denominado Parque Ecológico y de Reciclaje será Audi, pues una de las condiciones que puso para instalarse en San José Chiapa es que en la región no podría establecerse una concretera, y resulta que una de las industrias impulsoras de este Polo de Desarrollo de Economía Circular es Cemex.
Y por si lo anterior no fuera suficiente está el antecedente de Hidalgo, donde los ciudadanos de los municipios donde estaría este Parque Ecológico y de Reciclaje, Tlaxcoapan y Atitalaquia, así como los aledaños Tula de Allende, Tepeji del Río de Ocampo y Atotonilco lo rechazaron en una consulta pública.
En Puebla el proyecto todavía sigue en etapa de planeación, por lo que aún no existe una fecha para que los ciudadanos de San José Chiapa y municipios colindantes puedan aprobarlo o rechazarlo.
Lo único firme es la voluntad del gobernador Alejandro Armenta para sacarlo adelante, por el compromiso que hizo con la presidenta Claudia Sheinbaum después de que el gobernador de Hidalgo, Julio Menchaca, declinó llevarlo a cabo en diciembre de 2025.
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Armenta tiene una aprobación del 53.2% y un rechazo del 46.4%
En el ranking de gobernadores y gobernadoras de Consulta Mitofsky, Alejandro Armenta Mier, de Puebla, se ubicó a media tabla, en la posición número 13, pese a que su aprobación con respecto a diciembre de 2025 creció siete décimas de punto.
La aprobación promedio de los 32 gobernadores del país se situó en 49.8%, y la de Armenta fue de 53.2%. El 46.4% de los entrevistados estuvo en desacuerdo con su gestión.
De los siete gobernadores de la región centro de la república mexicana, el poblano ocupó el quinto lugar, lo superaron Clara Brugada, de la Ciudad de México, con una aprobación de 55%; Julio Menchaca, de Hidalgo, con 54.7; Lorena Cuéllar, de Tlaxcala, con 53.4, y Delfina Gómez, del Estado de México, con 53.3 por ciento.
Por debajo de Armenta estuvieron Margarita González, de Morelos, con 51.2, y Rocío Nahle, de Veracruz, con el 40.8%.
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