Más allá de quién gane las elecciones para presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Puebla, el hecho de que haya tres candidatos y estos traten de convencer a los presidentes y afiliados de los 25 organismos que lo integran, ya es un logro y un buen ejercicio democrático.
Lo más saludable de este proceso de sucesión, que sin lugar a dudas vendrá a oxigenar a las cámaras y asociaciones de la iniciativa privada, es que terminará con la nefasta práctica del candidato único o de unidad que por lo regular era una imposición del presidente saliente, de la Comisión Ejecutiva o de cuatro o cinco de los 25 organismos miembros del CCE.
Este jueves los tres candidatos estuvieron con los integrantes del Consejo de Canacintra Puebla, que preside Carlos Sosa Spínola, en una comida a la que asistieron 92 de los 100 convocados.
A cada aspirante se le dieron 20 minutos para exponer su proyecto y explicar por qué quieren dirigir el organismo cúpula del sector empresarial de Puebla. El primero en hacerlo fue el expresidente de Canadevi, Luis Alberto Moreno Gómez Monroy, quien resaltó su experiencia como presidente nacional de Cámara de Vivienda, donde logró gestionar y alcanzar acuerdos con distintas autoridades en beneficio de sus socios, y su fortaleza como empresario que genera 400 empleos y una facturación alta.
El expresidente del Centro Empresarial de Puebla (Coparmex), Herberto Rodríguez Regordosa, insistió en que hoy el CCE es un organismo donde los empresarios de Puebla no se sienten representados, sin peso y sin influencia en la toma de decisiones, y sin datos duros para proponer estrategias y acciones para el desarrollo económico del estado.
Dijo que no se avergüenza de su pasado, ni de sus posiciones y posturas políticas, y tampoco de sus familiares que han presidido cámaras y organismos de la iniciativa privada antes que él.
Juan Pablo Cisneros Madrid aseguró, en clara alusión al presidente saliente del CCE, Héctor Alberto Sánchez Morales, y sus contendientes, que él no quería llegar a presidir el Consejo para hacer negocios con el gobierno, y que no pertenecía a ningún grupo de poder vinculado a partidos u organizaciones radicales.
En su mensaje el expresidente de la Cámara de Comercio se comprometió a trabajar para atraer inversiones, crear fuentes de empleo y disminuir la informalidad en la actividad económica. “No soy todólogo, pero si me eligen presidente todos los organismos miembros del Consejo Coordinador Empresarial tendrán voz”, dijo.
Los votos de Canacintra
De los 38 votos que definirán al futuro presidente del CCE, en sustitución de Héctor Sánchez, tres corresponden a Canacintra.
Para quién serán estos sufragios es algo que todavía no se decide. Lo único firme es que los tres serán para uno de los tres candidatos.
La decisión se conocerá en lunes por la tarde, cuando los 20 miembros de su Comisión Ejecutiva se reunirán para deliberar a quién se otorgan los votos de Canacintra.
Este ejercicio de discusión y deliberación no se replica en otras cámaras y asociaciones empresariales, lo que sería deseable.
La mayoría de los presidentes emitirá su sufragio sin consultar a sus afiliados, sin que se sepa por quién lo harán, pues de acuerdo con los estatutos que norman la elección del Consejo Coordinador Empresarial de Puebla los votos son secretos, además de que unos organismos –los de más socios– tienen tres votos cada uno, otros dos y otros únicamente uno.
La elección se llevará a cabo el martes 27 de enero y el candidato que resulte electo lo será por un periodo de dos años con derecho a reelección.
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