La Carta de Enrique Cárdenas a ContraRéplica (y mi Respuesta)
Por Mario Alberto Mejía
La Quinta Columna
El señor Enrique Cárdenas Sánchez envió a la redacción de ContraRéplica Puebla una carta que damos a conocer en nuestras páginas y redes sociales.
He aquí sus líneas:
“Por esta vía le manifiesto que la información sobre mi persona, publicada hoy en el diario a su cargo, es completamente falsa y se basa en una supuesta conversación que en realidad es un montaje dado a conocer por otro medio informativo, La Crónica de Puebla, que al igual que hizo usted, publicó un texto parcial, sesgado, doloso y falaz, que carece de sustento y construye una historia a partir de imposturas sin siquiera haber intentado buscar mi versión de los absurdos señalamientos que dañan mi imagen y reputación.
“Ayer mismo, tanto Ana Teresa Aranda, como el que esto suscribe, dimos a conocer que la supuesta plática vía whatsapp, que publicó La Crónica de Puebla, nunca existió, y en realidad busca desviar la atención de la revelación hecha recientemente sobre la corrupción y la impunidad con que se desviaron más de 200 millones de pesos en la administración interina de Guillermo Pacheco Pulido.
“No obvio señalar que la serie de acusaciones en mi contra, todas zanjadas en tiempo y forma, que su medio recicló y publicó en su edición de hoy, formaron parte de la guerra sucia de la que fui objeto en el proceso electoral extraordinario de 2019. Éstas constituyen en realidad calumnias y difamaciones que en su momento fueron aclaradas ante la opinión pública, pero usted y su equipo de trabajo insisten en hacerlas pasar como noticias, basadas en versiones incompletas y dolosas.
“Le solicito atentamente que, como lo dispone la normatividad vigente en materia de derecho de réplica, publique con las mismas características y en los espacios equivalentes a la información publicada en mi contra, la presente respuesta, tanto en su medio como en sus respectivas redes sociales.
“Asimismo, me reservo la posibilidad de proceder por la vía judicial ante los infundios que usted y el medio que encabeza han dado a conocer”.
Hasta aquí la carta de quien fue candidato del PAN en la elección a la gubernatura de Puebla en 2019.
Llaman la atención algunas cosas.
Primero que nada: el tonito.
En segundo lugar: la amenaza de interponer una denuncia.
Tercero: la nostalgia que siente por un delito en extinción: difamación y calumnias.
Sobra decir que en mi columna del viernes no reciclé nada.
Sólo me basé en información que había dado a conocer un día antes La Crónica de Puebla.
Supongo que lo que irritó al candidato perdedor fue la ironía que destilé al comentar el diálogo que La Crónica de Puebla le atribuye.
En dicho diálogo —siempre de acuerdo con la versión publicada por el diario citado—, destacan varias lindezas que evidencian un pésimo humor por la tardanza de unos chivitos que venían en camino.
Ese mismo pésimo humor está presente en la carta.
¿Por qué está tan enojado el señor Cárdenas?
En fecha próximo lo compartiré con el hipócrita lector.
Llama la atención, eso sí, que la amenaza de denuncia no la hizo en contra del medio que publicó la citada conversación en WhatsApp sino en contra de quien se atrevió a jugar con ella y a ridiculizar a los (supuestos) protagonistas.
(Monsiváis hubiese sido demandado docenas de veces si otros como el doctor Cárdenas —tan intolerantes a la libertad de expresión— se hubiesen, ay, ofendido grandemente).
En la carta enviada a La Crónica de Puebla omite las siguientes líneas: “me reservo la posibilidad de proceder por la vía judicial ante los infundios que usted y el medio que encabeza han dado a conocer”.
De proceder legalmente sólo contra nosotros va a tener un serio conflicto, pues no fue ContraRéplica quien publicó originalmente lo que tanto le irritó.
¿Cómo se lo explicará al juez?
La duda mata:
¿Por qué tanta saña contra nosotros?
¿Qué añeja factura nos está cobrando?
¿A qué cadáveres en el ropero quiere volver a matar con esta bravuconada?
Por cierto: esos cadáveres están vivos y prestos a cantar cuando sea necesario.
Es cuanto, señor doctor.
Nota Bene: desde su descrédito brutal, otros personajes también agitaron sus aguas para sumarse al paladín.
Una, conocida por las maletas que el marinismo le dio oportunamente en algún lugar de la colonia Condesa de la Ciudad de México.
Otro, viviendo todavía de los intereses que le dejó la venta de una concesión radiofónica que el presidente Salinas les regaló a él y a su familia en los años dorados.
Ambos carecen de lo que tanto presumen.
Y lo peor es que todos en Puebla lo sabemos.
Los Chiles en Nogada de un Senador. Dante Delgado, coordinador de la bancada de Movimiento Ciudadano, vino a Puebla.
Y no vino a cualquier cosa.
Vino a comer chiles en nogada.
Y no solamente eso.
Vino a Puebla como quiene viaja a Ítaca luego de estar en los brazos de Circe —poderosa hechicera.
Es decir: vino a buscar la paz de la tierra prometida.
¿A qué viene un política avezado como el senador Dante Delgado en pleno proceso electoral?
(Quienes busquen corregirme diciendo que el proceso electoral iniciará en septiembre, absténgase. Dicho proceso, es obvio, ya empezó).
¿Qué busca en Puebla Dante Delgado?
¿El Vellocino de Oro?
No.
En realidad algo más común:
Posibles alianzas electorales hacia 2021.
Muchos son los que se mueven —en la oscuridad.
Pocos son los que a estas alturas del partido mantienen la mano en alto.
