Grupo de Videgaray quiere poner a uno de los suyos al frente de la ASE
Cuitlatlán
Por Fermín Alejandro García
Entre los 18 aspirantes a ser el próximo titular de la Auditoría Superior del Estado (ASE) destaca el caso de Juan Carlos Díaz Carranza, quien ha buscado convencer a propios y extraños que es la propuesta directa de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), que es el órgano rector en la materia. Sin embargo, quienes conocen su trayectoria saben que en realidad es una posición del grupo político de Luis Videgaray Caso, el hombre fuerte del gobierno de Enrique Peña Nieto y quien fuera protector del exgobernador Rafael Moreno Valle Rosas.
Es decir, este personaje viste con piel de oveja, pero en realidad es el lobo, ya que representa los intereses y abusos contra los que lucha Morena Puebla: que es el binomio de intereses que existió entre Rafael Moreno Valle y el grupo compacto del ex presidente Enrique Peña Nieto.
Juan Carlos Díaz Carranza es oriundo de Oaxaca, en donde a su corta edad es notario público y maneja una agencia nacional de relaciones públicas. Ahora quiere ser el próximo titular de la ASE, sin tener ningún vinculo con Puebla.
Para buscar ganar notoriedad y espacios en la opinión pública, se promueve como el candidato oficial de David Colmenares Páramo, el titular de la Auditoría Superior de la Federación, con quien ha tenido alguna colaboración laboral. Sin duda el presentarse de esa manera genera cierto impacto, pues parecería representar el esquema de fiscalización que Morena ha impulsado desde el Congreso de la Unión.
Quienes conocen la trayectoria de Juan Carlos Díaz Carranza, reconocen que si tiene cercanía con David Colmenares, pero no es el principal apoyo que tiene a su favor.
Son tres personajes los que si están atrás de su postulación y son figuras que tienen como principal característica que, en la actualidad, no son bien vistos por la clase política de Morena, por lo que representan en el pasado autoritario del PRI y por los saldos negativos que dejaron en Puebla.
Los tres “padrinos” de Juan Carlos Díaz Carranza son los siguientes, en orden de importancia:
La principal promotora del oaxaqueño es Yolanda Martínez López, quien fue secretaria privada de Luis Videgaray Caso, exsecretario de Hacienda y de Relaciones Exteriores en el gobierno de Enrique Peña Nieto, y que ahora está autoexiliado en Estados Unidos ante el riesgo de que las investigaciones por actos de corrupción en el peñismo se enfoquen a su paso por las áreas de control presupuestal que él dominó en el sexenio pasado.
Yolanda Martínez es actualmente la secretaria de Desarrollo Social y Humano de Oaxaca y ahí ha protagonizado escándalos de nepotismo y uso de recursos públicos de manera poco transparente.
En el pasado Yolanda Martínez utilizando su cercanía con Luis Videgaray logró pactar con el exgobernador Rafael Moreno Valle Rosas el nombramiento de su hermano José Luis Martínez López como consejero del Instituto Estatal Electoral, el órgano que no vio el fraude en los comicios de gobernador de 2018.
Para nadie es desconocido que la fuente de impunidad que hubo durante el sexenio de Rafael Moreno Valle Rosas era resultado del amasiato que había entre el entonces mandatario poblano y el gobierno de Enrique Peña Nieto, y quien logró ese entendimiento entre ambas partes fue Luis Videgaray, el hombre fuerte del peñismo.
Un segundo padrino de Juan Carlos Díaz Carranza es el también oaxaqueño Jorge Estefan Chidiac, quien fue secretario de Finanzas y Administración en el gobierno interino de Guillermo Pacheco Pulido y es el autor de haber dejado sin dinero a la actual administración estatal, bajo la sospecha de que hubo graves abusos, como el que había una doble nómina de trabajadores del Poder Ejecutivo.
Díaz Carranza fue secretario técnico de la Comisión de Presupuesto y Cuenta cuando fue Jorge Estefan diputado federal y titular de esa área de San Lázaro.
El tercer padrino de Juan Carlos Díaz Carranza es el exgobernador de Oaxaca José Murat, uno de los grandes “dinosaurios” del PRI y padre del actual mandatario oaxqueño Alejandro Murat, como parte de una extensión del cacicazgo del segundo de ellos.
Es decir, la mafia del poder de Oaxaca quiere poner a uno de los suyos al frente del órgano que fiscaliza los recursos públicos.
