Nuevo dirigente del SNTSS no reunía los requisitos para ser candidato
Cuitlatlán
Por Fermín Alejandro García
No solo deparó sorpresas la elección de gobernador del estado de Puebla, sino también la de Sergio Herrera Vázquez como nuevo secretario general de la sección 1 del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS). Nadie duda que ganó la mayoría de los votos que se disputaron entre el lunes y martes de esta semana, pero lo que llama la atención es que era el candidato más débil de la contienda y no reunía los requisitos legales para ser aspirante al cargo que se disputó.
Sergio Herrera Vázquez es un abogado que se destaca por ser un sindicalista sin ninguna experiencia y sin carácter de mando.
La fuerza que le permitió ganar 166 de los 200 delegados que participaron ayer en el 44 Congreso Seccional Ordinario del SNTSS es que atrás de su candidatura hubo tres figuras claves, que tienen oscuros antecedentes en la vida política del sindicato.
Uno de ellos es Sergio Momox, un importante activista del SNTSS, que no pudo participar como candidato a secretario general por encontrarse suspendido en sus derechos sindicales al enfrentar acusaciones de venta de plazas en el Seguro Social.
Los otros dos son Ramón García y Miriam García, quienes fueron parte del penúltimo comité seccional del SNTSS en Puebla, en un periodo en que se desató una persecución contra los trabajadores que eran críticos de la dirigencia. Como consecuencia de esa política represiva, se suspendieron de sus derechos gremiales a unos 400 sindicalistas.
Miriam García hace seis años fue candidata a la secretaría general y perdió los comicios, en mucho, por el voto de castigo en su contra de la base trabajadora que se inconformó por su talante represivo. Ahora regresó a la actividad sindical, pero como operadora del nuevo dirigente, Sergio Herrera.
Entre los grupos políticos del SNTSS se ve a Sergio Herrera como una imposición de la dirigencia nacional del sindicato, encabezada por Arturo Olivares Cerda, que actuó con omisión en la aplicación de los estatutos de la organización gremial.
Todos los opositores a Sergio Herrera confiaban que en el 44 Congreso Seccional Ordinario del SNTSS, se dejaría sin efecto su candidatura por estar fuera de las normas de la organización. Sin embargo, Arturo Olivares estableció que las violaciones en que incurría el nuevo dirigente eran “hechos consumados”, que ya no podían ser sancionados.
La norma del sindicato dice que para ser candidato a secretario general se necesita haber ocupado un cargo anterior de representación proporcional, es decir haber ganado una elección.
El caso es que Sergio Herrera nunca había aparecido en una boleta electoral en el SNTSS.
En alguna ocasión fue miembro de un comité, pero entró a ocupar una vacante. Es decir, no fue votado.
Además, la regla dice que para ser parte de un comités sindical se necesita tener seis años de experiencia laboral. Cuando él fue parte de ese órgano, tenía cinco años de labores.
El problema de fondo, dicen los conocedores, no solo es la violación a las normas, sino que al nuevo dirigente se le ve muy bisoño.
