Listo el relevo en el PRD
La Entrega
Por: Marco Aurelio Mirón
Todo está listo para que Carlos Martínez Amador asuma en este mes de noviembre la dirigencia estatal del PRD en sustitución –mejor dicho destitución- de Socorro Quezada Tiempo, por operar a favor de los intereses de Morena.
El Comité Ejecutivo Nacional (CEN) no quiere perder más tiempo y tiene previsto renovar los consejos nacionales, estatales y municipales, tal como lo ordenó recientemente la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).
De esta forma, Quezada Tiempo, integrante del Frente de Izquierda Progresista (FIP), tendrá que dejar el cargo que viene ocupando desde noviembre de 2014.
Aunque se habían mencionado como posibles relevos nombres como Julián Rendón, Jorge Benito Cruz Bermúdez y hasta Arturo Loyola, finalmente han quedado en el camino.
Carlos Martínez, ex priista, secretario general del PRD estatal con licencia y actual director del Colegio de Bachilleres del Estado de Puebla (COBAEP), ha sido el perfil designado por el morenovallismo para estar al frente de lo que queda del perredismo y enfrentar el proceso electoral 2018 que seguramente irá en alianza con el llamado Frente Ciudadano por México.
El tiempo apremia y se tiene contemplado que en los siguientes días sea emitida la convocatoria general de renovación de los comités en el país y en el caso de Puebla, iniciar con la limpia con todo lo que huela a Luis Miguel Barbosa y Erik Cotoñeto.
La idea será reforzar la estrategia perredista, desde la visión del morenovallismo, con el objetivo de fortalecer primero la dirección estatal del PRD y posteriormente, iniciar con el proceso de reconstrucción en el interior del estado.
No se espera mayor problema para que los cambios de mandos, al menos en el Comité Estatal, sean aterrizados sin mayor problema, pues Nueva Izquierda (NI) tiene a su favor alrededor de 70 de los 150 consejeros, además que tiene el apoyo de otras corrientes de Foro Nuevo Sol, liderada por el diputado local, Julián Rendón Tapia.
Socorro Quezada, cuya expulsión está cantada por apoyar a Morena, está concentrada en trabajar a favor del proyecto de Barbosa Huerta, próximo candidato a gobernador del partido de Andrés Manuel López Obrador, por lo que urge el cambio de la dirigencia estatal.
Aunque eso no ha sido impedimento para que el morenovallismo tenga injerencia en el PRD poblano, se quiere asumir el control por completo y empezar el proceso de trabajo.
Dado que el proceso electoral ya está en marcha, se tiene pensado la renuncia de Carlos Martínez al frente del COBAEP, cargo que asumió desde febrero de este año, a efecto de trabajar al 100 por ciento al interior del partido del Sol Azteca.
Así que el andamiaje está en marcha para que no caigan en simulaciones los partidos políticos que han estado unidos en el PAN en los dos últimos procesos electorales del estado.
Falta por definir el caso de Nueva Alianza, partido político que al menos en el estado está tratando de llamar la atención para “vender caro su amor”, al proponer a dos personajes que seguramente no tienen cabida en el PAN para ser candidatos a gobernador y presidente municipal: Eduardo Rivera y Mario Riestra.
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