La Entrega
Por Marco Aurelio Mirón
Si alguien duda que el subsecretario de la SEDATU, Juan Carlos Lastiri Quirós, está en plena campaña rumbo al 2018, donde su prioridad número uno es la candidatura a la gubernatura aunque tampoco despreciaría una senaduría, nada más basta observar el comportamiento asumido después de la elección local del 5 de junio y sus actos recientes.
Concluida la votación donde salió ganador Antonio Gali Fayad, el funcionario federal poblano se ha dedicado a tener mayor presencia en territorio poblano, con especial énfasis en la capital donde su nivel de posicionamiento es bajo, por decir prácticamente nulo. No así en el interior del estado donde tiene buen capital aunque todavía falta capitalizarlo.
Acercamiento permanente con medios de comunicación, principalmente radiofónicos, firmas de convenio con instituciones de educación superior y organizaciones sociales así como señalamientos relacionados con la vida interna del PRI, incluso proponiendo métodos para seleccionar a los próximos candidatos a puestos de elección popular, forman parte de la maniobra de Juan Carlos Lastiri.
Sin embargo, la estrategia -de campaña adelantada- apenas está arrancando.
Al menos así puede interpretarse por la ruta elegida por el subsecretario.
Para lograr mayor presencia rumbo al 2018, Lastiri tiene previsto seguir con sus habituales eventos en fines de semana tanto en la capital como en municipios donde su nombre es poco reconocido.
Según las versiones, el subsecretario de la SEDATU había planeado el medio de comunicación normalmente utilizado por los políticos para llamar la atención o darse a conocer masivamente: una revista con fuerte influencia nacional.
Sus consejeros mejor optaron por esperar y dar paso al uso de la PUBLICIDAD ESTÁTICA.
Es decir impulsar su imagen en espectaculares.
Desde hace unos días se observa en principales vialidades, como la vía Atlixcayotl a la altura de Angelópolis, la imagen de Juan Carlos Lastiri pero en calidad de funcionario federal.
La intención es evitar señalamientos de actos anticipados de campaña.
En la imagen aparece sentado en una oficina, vestido de traje y sonriendo observando una carpeta donde se puede apreciar que intercambia puntos de vista con otra persona sentada del otro lado del escritorio.
A manera de pie de foto en dicha imagen aparece el siguiente texto a dos pisos en signos de admiración: ¡SEDATU y 4N comprometidos por el bienestar de las familias!
Al lado derecho de la imagen –dizque- institucional completa lo siguiente: Firma de convenio de colaboración para mejorar la vivienda en el estado de Puebla.
Abajo aparece la imagen de un árbol y del logotipo de la SEDATU.
¿Qué tal?
Si uno piensa mal diría que se está agarrando del puesto federal para promover su imagen.
Sobre todo por el contexto de los “destapados” rumbo a la nominación del PRI en 2018.
Si bien Juan Carlos Lastiri ha sido cauto en sus pronunciamientos sobre la candidatura priista a Casa Puebla, para todos es conocido que tiene en la mira ser el próximo abanderado e intentar quitarle al morenovallismo-galismo le control del estado de Puebla.
A esta historia aún le falta tiempo.
Mientras tanto, ¿qué pensarán el resto de los aspirantes del PRI que también quieren ser el candidato a gobernador?
¿Considerarán que está jugando limpio?
***
Cuando a la autoridad le importa poco los cuellos de botella generados por el cierre de vialidades en la ciudad o zona metropolitana, poco se puede hacer.
Tal es el caso de la intersección del Bulevar Atlixco o federal Atlixco con el Bulevar del Niño Poblano –con dirección hacia Las Ánimas-. El tráfico es intenso a cualquier hora del día sin importar que no sea considerada “hora pico”.
El congestionamiento aumentó a raíz de cierre de vías alternas por la pavimentación con concreto hidráulico del Bulevar del Niño Poblano.Lo grave del asunto es que la dirección de tránsito municipal ya sea del Ayuntamiento de Puebla o de San Andrés Cholula o en su defecto de la dirección de Vialidad Estatal, tienen oídos sordos a los reclamos de automovilistas por el semáforo instalado.
El problema es que el cambio de luz de verde a rojo tiene duración ESCASA de 20 segundos y en consecuencia solamente alcanzan a pasar máximo ocho unidades.
Largas filas de automóviles pueden observarse sin que ninguna dependencia, sea municipal o estatal, haga algo al respecto.
Lo malo es que la pavimentación del Bulevar del Niño Poblano apenas lleva un mes y estará lista la vialidad supuestamente para octubre.
¡Viva el caos vehicular!
Comentarios:
@Marcomironc
https://www.elsoldepuebla.com.mx/columna/38344-/los-espectaculares-juan-carlos-lastiri
