Serpientes y Escaleras por Ricardo Morales
El próximo año, el peñismo se juega Los Pinos, en las elecciones que habrán de llevarse a cabo en 12 entidades en donde se renovará al poder ejecutivo de la entidad.
Como ya lo señale en otra entrega estas entidades, representa casi el 40 por ciento del padrón electoral, con el que se jugará la elección del 2018, en donde Enrique Peña Nieto, se jugará la vida.
Y es que después de perder la presidencia de la República en el año 2000 y tardar 12 años en recuperarla, dudo mucho que el tricolor, quiera volver a perder el poder ejecutivo con todo lo que este representa.
El Comité Ejecutivo Nacional que encabeza el sonorense, Manlio Fabio Beltrones, se juega también su reputación y algo más, sus sueños de convertirse en el sucesor de Peña, pasan por este proceso electoral el cual amenaza con complicársele al PRI, sobre todo en entidades que antes eran consideradas como bastiones electorales y reserva de votos.
Las 12 entidades en donde habrá elecciones el próximo año son: Chihuahua, Sinaloa, Tamaulipas, Aguascalientes, Durango, Zacatecas, Oaxaca, Quintana Roo, Hidalgo, Veracruz y Puebla.
De acuerdo a un estudio demoscópico realizado por una muy importante empresa nacional si hoy fueran las elecciones, el PRI se alzaría con el triunfo en Chihuahua, Durango, Quintana Roo, Hidalgo, Tamaulipas y Aguascalientes, es decir en solo 6 de las 12 entidades en donde habrá elecciones en el 2016.
Tamaulipas y Quintana Roo constituyen “focos rojos” por el tema de la selección de candidato a la gubernatura, el gobernador Torre quiere imponer candidato, pero no tiene la fuerza suficiente para hacerlo, ya que él llegó como producto del asesinato de su hermano en el 2010, Beltrones quiere imponer a Marco Bernal, su incondicional al cual recién nombró secretario General adjunto al CEN del tricolor, pero no le alcanza en la encuestas y Paloma Guillén la exdelegada del CEN del PRI en Puebla, tampoco tiene posibilidades.
Quintana Roo también pende de un hilo, ya que todo depende de que el proceso de selección de candidato se lleve a cabo en forma aseada y ordenada.
En Aguascalientes, aunque la preferencia electoral es en contra del tricolor y se perfila una alianza entre el PAN y el PANAL; si leyó usted bien, Nueva Alianza y el albiazul, el PRI puede ganar si va con la candidata mejor posicionada, la actual titular de la Profeco, Lorena Martínez Rodríguez.
Hidalgo es el estado en donde mejores números registra el PRI de las 12 entidades en donde abra elecciones el próximo año, todo parece indicar que el esposo de la actriz, Victoria Ruffo, Omar Fayad, será el candidato, si es que el PRI no quiere perder.
En Sinaloa, Oaxaca y Zacatecas, el PRI se prepara para ir a elecciones sumamente cerradas, en donde será fundamental el sacar adelante el proceso de selección de candidatos, sin que haya ruptura.
En Sinaloa, pese al pésimo trabajo realizado por el gobernador Mario López Valdés (Malova), las cosas se tornan difíciles, pues el candidato mejor posicionado para el tricolor es Jesús Vizcarra Calderón, quien perdió las elecciones hace casi 6 años con el mentado Malova.
Oaxaca y Zacatecas serán peleas a muerte entre PRI y la alianza PAN-PRD en el vecino estado, mientras que en Zacatecas el tricolor se medirá a la red de complicidades que teje la familia Monreal para apoyar al senador por el PT de nombre David, hermano menor de Ricardo jefe delegacional en el DF y mano derecha de Andrés Manuel López Obrador.
En Tlaxcala, la senadora del PRD Lorena Cuéllar Cisneros, encabeza las preferencias en las encuestas seguida de la también senadora por Acción Nacional, Adriana Dávila, amiga cercana del presidente Calderón.
El caso Tlaxcala es digno de un análisis bien interesante, Cuéllar Cisneros encabeza las preferencias electorales, pero los dos partidos que aspira a que la apoyen el PAN y el PRD están debajo de la marca PRI que es la que reina en el vecino estado, pese al pésimo trabajo el sátrapa local, el priista Mariano González Zarur.
La marca PRI está muy por encima de las marcas PAN y PRD, pero el gobernador esta reprobado y es odiado por su gente. En Tlaxcala va a ganar quien teja la mejor red de alianzas y conquiste el voto ciudadano.
En Veracruz el PRI está contra las cuerdas y solo un milagro podría salvar al gobernador Duarte (El Caramo).
La caída de este bastión priista, el cual tiene el padrón electoral más grande de los 12 que estará en juego, será un duro electoral para Beltrones y el PRI, lo que refuerza la hipótesis dogerista de que si cae Veracruz, el líder nacional del tricolor buscara compensar esta derrota con Puebla.
La caída de Veracruz y el aderezo de los sueños presidenciales del gobernador Moreno Valle, hace que Puebla se convierta en centro de atención nacional, pero ojo, el PAN como marca aventaja con el 26 por ciento de las preferencias a la devaluada marca PRI que solo tiene el 14 por ciento.
El tema de las alianzas fortalece aún más al PAN si va con el PRD y Nueva Alianza y sus partidos satélite locales.
La definición del candidato del PRI a casa Puebla, también tendrá importantes implicaciones, pero lo más importante será ver que es más importante para la población si la crisis económica que se avecina provocada por los pésimos resultados de la federación o el hartazgo social que busque un cambio de gobierno, la moneda está en el aire.
