Serpientes y Escaleras por Ricardo Morales
Mientras el priismo local sueña con regresar a casa Puebla, a nivel federal se le siguen enviando señales encontradas a todos los grupos de Puebla, que esperan con ansias las famosas muestras de que ahora si la federación irá con todo en contra del gobernador, Rafael Moreno Valle.
Y es que desde que inició la administración peñista, una y otra vez he escuchado la famosa cantaleta –“ahora si ya van con todo en contra de Moreno Valle, “Ahora si ya lo van frenar”, “Se le viene una serie de auditorías encima por parte de la federación por la obra pública” y demás cuentos.
Pero mientras los priistas esperan a que lleguen todos estos mitos urbanos, la realidad, la maldita realidad se imponen una y otra vez para dejar en claro, que a nivel central Moreno Valle es un valioso aliado, el cual ha respondido y con creces a los compromisos adquiridos con el presidente Peña.
La semana pasada mientras los priistas locales buscaban como poder vulnerar a la administración estatal, Moreno Valle cerró una semana de ensueño, la cual deja en claro el nivel de relaciones que mantiene con los principales cuadros del gobierno peñista.
El jueves recibió el apapacho y hasta la complicidad del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quien desde Pueblas convocó a los congresos locales a consolidar en su ámbito las llamadas “reformas estructurales” y ponderó la voluntad y el trabajo conjunto que ha desarrollado el gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle.
El viernes dos funcionarios federales visitaron la entidad, Antonio Meade Kuribreña, amigo personal del gobernador y el supuesto antídoto para Moreno Valle, es decir, la nueva titular de Sedatu, Rosario Robles Berlanga, la cual se dio hasta tiempo para jugar con su nombramiento de enlace del gobierno federal con el proyecto de Audi y sentenció que más que madrina, es “comadre” del mandatario.
Y es que la constante presencia de funcionarios federales ponderando a la administración morenovallista y sus alcances, van más allá de la institucionalidad, desmoraliza al priismo local, el cual queda mal parado en sus críticas.
Es decir, resulta un contrasentido que mientras el priismo local, vive un momento crucial buscando reunificarse para llegar sólido al 2016, tratando de recobrar su papel de oposición, el gobierno federal en su papel priista, respalda las acciones dl gobernador Moreno Valle, al cual aspira a derrotar el tricolor en la elección del próximo año.
Esta serie de señales, son las que confunden en el ámbito local al PRI de Puebla, el cual espera con ansias una visita de su nuevo dirigente nacional, Manlio Fabio Beltrones, quien no ha dado hasta el momento ninguna muestra ese supuesto ánimo de ir con todo en contra de Rafael Moreno Valle.
El priismo espera a Beltrones y en respuesta le mandan al “Chirimoya”, un “pobre diablo” con aires de intelectual, al cual no lo pela ni su familia, ese tipo de señales, son las que confunden y crean incertidumbre, sobre lo que realmente quieren la federación y el peñismo en Puebla.
Lo mismo ocurre con la designación del nuevo delegado del CEN del PRI en el estado, Rogelio Cerda Pérez, un político de “claro oscuros”, exsecretario General de Gobierno de Nuevo León, con el no menos gris gobernador, Natividad González Parás, siempre bajo sospecha por ser el periodo de mayor inseguridad en este estado del norte del país.
En su paso como secretario General de Gobierno, a Cerda se le acusó en varias ocasiones de estar vinculado al crimen organizado y a la mafia de los casinos, que detonó la apertura del casino Royal, mismo que posteriormente fue quemado por los Zetas en el 2011.
A Cerda se le señala de abrirle el camino al cartel de Sinaloa, lo que provocó que se destara la violencia en Nuevo León, al chocar el grupo del “Chapo Guzmán” con los zetas, lo que dejó una estela de sangre, en este estado del norte del país.
Ese es el perfil del nuevo delegado del CEN del PRI, quien adicionalmente fue diputado federal y director de administración de CFE con Francisco Rojas.
Este es el hombre que ahora estará al frente del PRI en Puebla, el cual será el encargado de recuperar para el tricolor la entidad, un personaje sobre cuyo pasado pesa la sombra del crimen organizado.
