Detrás del escándalo protagonizado por Rodolfo Chávez Carretero está el “Gavilán” Gil, aquel empresario y ex presidente municipal de Izúcar de Matamoros que tuvo que pasar una temporada en una prisión de Estados Unidos y que recientemente fue liberado.
Esto lo asegura don Ignacio de la Torre, un hombre informado que de manera cotidiana publica en este espacio desde hace algunos años.
Conocedor de los espacios oscuros del poder, experto en el tema de las plomerías políticas, don Ignacio me envió las siguientes líneas en aras de arrojar luces sobre la extraña relación que sostienen, asegura, el Gavilán y Chávez Carretero.
Vea el lector lo que opina don Ignacio:
“La pesadilla que hoy comienza para Rodolfo Chávez Carretero en realidad se empezó a escribir a fines de mayo de este año, una vez que el ex Alcalde de Izúcar de Matamoros, Rubén Gil abandonó la prisión federal en Nueva York en donde estuvo recluído casi cuatro años, noticia que trascendió en Puebla una semana después y que sacudió a prominentes marinistas ahora convertidos en exitosos hombres de negocios.
“El pasado 12 de junio de este año me dirigí a usted para anticiparle que El Gavilán venía ya en pleno vuelo de regreso a su tierra, en una colaboración que titulé LA PALOMA QUE LE COMIO EL MANDADO AL GAVILAN y que venía precisamente a cobrar facturas.
“Y la primera de muchas cuentas que tiene por cobrar, son precisamente los actos de rapiña en sus múltiples bienes, que en su ausencia se alquilaron, cambiaron de manos y en otros literalmente se transformaron.
“Tal es el caso de la finca campestre situada en la entrada de Atlixco, lugar ampliamente conocido por todos los miembros de la burbuja marinista, en donde se escenificaron innumerables bacanales que serían la envidia de cualquier cónsul en los años de mayor esplendor y gloria del Imperio Romano, en la cual el Gavilán poseía no solo una colección de aves exóticas algunos otros animales salvajes en peligro de extinción, sino además una cuadra de caballos pura sangre, envidia de la familia real en el sexenio pasado.
“Dada la confianza y complicidad, Gil otorgó a Chávez Carretero un poder notarial amplio e irrevocable sin reserva de dominio, para que se hiciera cargo de la remodelación de la finca, sin imaginarse que en los días subsecuentes, el potentado empresario y ex Alcalde iba a caer en desgracia y fue a dar a prisión, de la que muchos pensaron nunca más saldría.
“Así es como nació: LUNA CANELA, hoy en proceso de convertirse en un exclusivo residencial que un día fue una Quinta, una casa de campo pues, el paraíso privado de Rubén Gil, hoy legalmente despojado por el ex director CAPFCE, que a su vez, me imagino pronto será despojado, legalmente también por el gobierno del estado de Puebla.
“El Gavilán difícilmente podrá recuperar su edén perdido, pero tampoco se quedará como los chinitos nomás a “vel” cómo otros disfrutan de lo que es suyo. De la llamada “NR”, Erika Díaz, hija del tristemente célebre dirigente del Consejo Taxista Pedro Díaz, en su momento, le llegará su turno.”
