El próximo jueves los diputados federales del PRI se reunirán para ratificar a Manlio Fabio Beltrones, “Don Beltrone”, como coordinador de la bancada tricolor en San Lázaro, lo mismo ocurrirá con otro “Viejo lobo de mar”, Emilio Gamboa, quien se encargará de pastorear a los senadores en la nueva casa de la colonia Tabacalera.
También se elegirá a quien coordinará a los diputados federales por cada una de las entidades y nuevamente la bancada de Puebla es una de las más numerosas, ya que cuenta con 14 integrantes contando a los dos plurinominales y los 12 uninominales. Todo parece indicar que la designación del nuevo coordinador de la bancada poblana del PRI recaerá en José Luis Márquez Martínez quien a inicio de año encabezó el Congreso local, a través de la —en ese entonces recién creada— Junta de Coordinación Política.
Márquez, quien se recupera de una leve intervención quirúrgica, cuenta con el visto bueno del gobernador Moreno Valle, con quien mantiene una muy buena relación. El oriundo de Zacatlán sirvió como enlace mientras estuvo en la Legislatura local, pero además fue el diputado que ganó con la mayor votación su distrito el pasado 1 de julio. Al menos, en el papel, sus cartas credenciales son las mejores para encabezar la bancada tricolor.
Otros posibles aspirantes son Carlos Sánchez, presidente municipal con licencia de San Martín Texmelucan, quien cuenta con todo el apoyo del poderoso secretario de Finanzas del CEN del PRI, Jorge Estefan Chidiac, quien siente que puede tener los méritos para encabezar la bancada del PRI, así como también la ganadora de la elección en Atlixco, Rocío García Olmedo y Javier López Zavala, quien asegura que cuenta con el visto bueno de personajes cercanos al próximo presidente de la República, Enrique Peña Nieto.
Lo cierto es que si estos personajes tuvieran una perspectiva más amplia, mejor deberían pelear por estar en buenas comisiones si de verdad les alcanza para tratar de encabezar una, lo cual se ve muy difícil, pero al menos tratar de quedarse con una secretaría; eso sí vale la pena.
