En Puebla y la zona metropolitana existe una sobreoferta del 30 por ciento en rutas de transporte público, pues circulan más de 6 mil unidades que saturan vialidades y ofrecen un servicio inapropiado para los usuarios.
De acuerdo con el estudio “Saturación vehicular en Puebla” elaborado por la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM), el trazo de las rutas de transporte público en la capital y municipios cercanos tiene 50 años de antigüedad, lo cual resulta obsoleto ante el crecimiento de la ciudad y la demanda de los habitantes.
Tan sólo en los municipios de Puebla, Amozoc, Coronango, Cuautlancingo, San Pedro y San Andrés Cholula, existen 180 rutas de servicio que ofrecen camiones, combis y microbuses.
La capital poblana, se distingue por la única urbe donde el paso de transporte público registra una frecuencia de 2 a 3 minutos.
El corredor de la 11 sur-norte es la vialidad de mayor saturación en la Angelópolis, ya que el 80 por ciento de las rutas de transporte público convergen en este punto, lo que genera sobreposición de unidades en los paraderos, congestionamiento vehicular, contaminación ambiental y sonora.
La saturación de transporte público en la capital poblana se refleja en la frecuencia de paso entre una unidad y otra, la cual se estima entre dos y tres minutos, cuando en otras ciudades la periodicidad es de 15 minutos.
El alto índice de motorización y de emisiones contaminantes al medio ambiente ante la cantidad de unidades de transporte público deriva en un escenario crítico y en franco detrimento de la calidad de vida de más de 2.6 millones de habitantes que tiene la zona Metropolitana de Puebla-Tlaxcala.
Por tanto, es urgente la reestructuración del diseño de rutas que contemplen corredores específicos para el paso de transporte, disminuyan tiempos de traslado y se mejoren las condiciones físicas de las unidades que prestan el servicio, destaca en su estudio la AMTM.
