Para el mes de septiembre a más tardar, el Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN) podría sugerir al gobierno que encabeza Eduardo Rivera Pérez, el arranque de la construcción de un par de estacionamientos subterráneos, el primero en la 5 Oriente entre 2 y 4 Sur, y el segundo en la zona del Paseo Bravo.
El coordinador general del IMPLAN, Luis Armando Olmos Pineda, reveló que a más tardar en el mes de agosto terminarán el estudio que encargó el alcalde Eduardo Rivera Pérez, para valorar la viabilidad de la construcción de estacionamientos subterráneos en la ciudad, siete en total, que se harán del conocimiento de los miembros de la Junta de Gobierno del órgano, en septiembre.
Adelantó que los estacionamientos subterráneos que el IMPLAN planteará como rentables y útiles para mejorar la movilidad urbana, se ubicarían específicamente en el Centro Histórico, en las zonas de Analco, el Paseo Bravo, el parque de San José y en la 5 Oriente entre 2 y 4 Sur, además de otros tres fuera de esta zona, en las avenidas 31 Poniente entre 19 y 21 Sur, en la 43 Poniente entre 3 y 5 Sur, y en la 31 Oriente entre 14 y 16 Sur.
Y aunque reconoció que son proyectos de mediano y largo plazo, Olmos Pineda consideró que al menos un par de estos parqueaderos, preferentemente los de la 5 Oriente entre 2 y 4 Sur y del Paseo Bravo, deberían estar listos antes de febrero de 2014, cuando concluya la gestión de Eduardo Rivera.
Defendió que si bien todos han sido proyectados en sitios de alta movilidad vehicular por encontrarse cerca de comercios, oficinas de gobierno, universidades, atractivos turísticos, este par sería de gran utilidad para reducir el déficit de mil 400 cajones de estacionamiento que se estiman en el Centro Histórico, lo mismo que para desahogar la carga vehicular en éste.
Entre sus bondades dijo que para muchos automovilistas éstos darían la alternativa de parquear su vehículo en un lugar seguro y posteriormente caminar hacia el propio centro de la ciudad o en otra dirección cercana.
Asimismo estimó, estas construcciones reducirían la movilidad de automotores que circulan por el centro de la ciudad, aunque no sea éste su destino.
En consecuencia aseguró, se eliminarían las frecuentes “segundas filas” de estacionamiento y las considerables emisiones de gases contaminantes al ambiente, que se producen porque los automovilistas rodean calles en busca de un espacio para su vehículo o abonan al tráfico vehicular.
Además señaló, por el alto número de autos que circulan en la ciudad y que podrían ocupar el servicio de estos estacionamientos, se trataría de una obra rentable para que el Ayuntamiento solicite su construcción a cambio de una concesión, “es decir, no se convertirían en elefantes blancos”, aseveró.
No obstante sentenció que en todos los casos, el estudio establece que los desarrollos sean hechos por empresas con comprobada experiencia en materia de construcción y especialmente, debajo de la vía pública, con el propósito de no afectar propiedades privadas y mucho menos el patrimonio cultural edificado de Puebla, “hay pruebas de que los estacionamientos subterráneos bien ejecutados no representan riesgo para los inmuebles”, insistió.
En conclusión, Luis Olmos, presumió que los miembros de la Junta de Gobierno del IMPLAN recibirán un estudio pormenorizado y bien sustentado de cada uno de los proyectos, “para que aguanten cualquier prueba en el sentido no sólo de la parte técnica, si no también de la parte de la justificación administrativa, jurídica y política inclusive”, remató.
