El contexto en el que se da la vergonzosa salida de Mauricio Tornero del Consejo Estatal de Seguridad Pública confirma lo que en otras entregas había compartido con usted: las famosas pruebas de confianza que se aplican a uniformados y funcionarios públicos con una responsabilidad específica en el combate a la delincuencia, no sirven realmente para nada.
No se puede explicar de otra manera el que personajes del círculo más íntimo y de mayor confianza de Tornero, como su secretario particular Isaac Tonatiuh López Montalvo y Rafael Borbolla Sosa, empleado de confianza del Consejo, hayan incurrido en un acto delictivo tan burdo como el robo de una motocicleta infantil en La Vista Country Club, usando además un vehículo oficial.
Increíble que un par de personajes de semejante calaña hayan escalado tan alto en el organigrama de la instancia estatal encargada de dar cumplimiento a las directrices que manda el gobierno federal en materia de seguridad.
Lo curioso del caso es que, a finales del año pasado, el tema de las pruebas de confianza fue motivo de discusión entre el propio Mauricio Tornero y un servidor, a partir de una serie de cifras que sobre el tema publiqué.
Estos fueron algunos de los párrafos que molestaron al hoy defenestrado ex titular del Consejo Estatal:
“Una de las cosas que no han cambiado con el cambio de régimen en Puebla es el hermetismo que rodea el polémico tema de la aplicación de las pruebas de control y confianza a los elementos de las distintas corporaciones locales.
“Al igual que en el sexenio anterior, nadie sabe nada del asunto.
“En el mejor de los casos, los medios hemos rescatado escasas declaraciones que por desgracia parecen no reflejar con objetividad la realidad que vive el estado en términos del cumplimiento de una de las disposiciones legales de observancia obligatoria para todas las entidades federativas del país.
“Un ejemplo claro de lo anterior es el titular del Consejo Estatal de Seguridad Pública, Mauricio Tornero, quien en un afán de no darle la vuelta a los cuestionamiento hechos por los reporteros, mostró un absoluto desconocimiento en términos del avance real, nivel de aprobación y porcentaje de elementos que han dejado de pertenecer a los cuerpos de seguridad como consecuencia de la aplicación de estas pruebas.
“Por ejemplo, aseguró que de los 17 mil elementos que laboran en Puebla, sólo faltan por presentar la evaluación cerca de mil 700, es decir, 10%.
“El dato resulta, por lo menos, sospechoso, cuando ayer le comentaba que las autoridades federales reconocen que el nivel de avance en la cantidad de elementos evaluados en todo el país alcanza sólo el 26% del total.
“¿Otra vez discrecionalidad en el manejo de las cifras?
“Y reitero el “otra vez”, ya que en el sexenio pasado, Puebla se destacó a nivel nacional en términos del rezago y el número de irregularidades que se registraron en la aplicación de las pruebas de confianza, además del “manoseo” descarado y convenenciero que se dio en el manejo de la información obtenida.
Lo anterior provocó un reclamo airado de Tornero quien exigió su “derecho de réplica”, el cual ejerció a través de una llamada telefónica al programa de radio.
Ahí, juró y perjuró que sus cifras eran reales, que Puebla era un estado “ejemplo” en materia de aplicación de pruebas de confianza y que estas estaban diseñadas para detectar hasta el mínimo riesgo de que policías y servidores públicos pudieran estar involucrados en actividades delictivas.
Después de los hechos de ayer y la contundencia del video publicado por el periodista Rodolfo Ruiz, ¿seguirá manteniendo sus aseveraciones?
Quizás sería capaz de afirmar que el problema fue que López Montalvo y Borbolla Sosa pertenecían a ese 10% de elementos no evaluados, cuando, por la importancia de los cargos que desempeñaban, tendrían que ser los primeros en hacerlo.
Lo interesante del caso será enterarnos de las historias que a partir de ahora conoceremos sobre Tornero y sus secuaces y entonces, sólo entonces podremos dimensionar realmente a quienes en este gobierno desempeñan cargos importantes en el tema de la seguridad.
