La preocupación para los priistas es el lunes 2 de julio por el rumbo que Andrés Manuel López Obrador le imprima a las movilizaciones #YoSoy132.
Se trata del tema subterráneo en el murmullo previo al acto oficial del Consejo Político Nacional extraordinario del PRI y de las charlas de sobremesa el pasado fin de semana entre dirigentes.
El tema no es menor porque el cálculo de los directivos del otrora partido gobernante es la caída del PAN en la intención del voto que la relegará a una tercera posición.
Con López Obrador en un cierre de campaña electoral en ascenso, a los priistas los empieza a invadir el fantasma de las protestas poselectorales callejeras de 1988 y 2006.
Para el equipo de colaboradores del candidato presidencial Enrique Peña Nieto sigue siendo prioridad mantener y cuidar la ventaja en la intención del voto para regresar a Los Pinos.
De acuerdo a cuadros dirigentes del Revolucionario Institucional, la beligerancia y abierta provocación de grupos de jóvenes relacionados presuntamente con #YoSoy132 durante los actos de campaña de Peña Nieto, es un adelanto de lo previsible a los actos del 2 de julio.
Una derrota electoral del PAN y el ascenso de las izquierdas a la segunda posición tiene bastante inquietos a los estrategas del PRI respecto del rumbo que tomen las protestas poselectorales.
Entre seguidores poblanos de López Obrador relacionados con Morena, los dirigentes vinculados al candidato presidencial insisten en que “van arriba” en las encuestas y se preparan para enfrentar un nuevo “fraude” en las urnas.
Es impredecible la forma en que se manifieste el movimiento #YoSoy132 a partir del lunes 2 de julio, alentado por AMLO.
