Más de 700.000 personas acudieron al homenaje que se le rindió al recién fallecido cantante y compositor Juan Gabriel durante dos días en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México, reveló hoy el secretario de Cultura, Rafael Tovar y de Teresa.
“La presencia de 700.000 personas nos habla de México porque la cultura es comunidad. La cultura nos da vida”, declaró Tovar esta noche en una breve alocución hacia el fin del homenaje, al tiempo que celebró la emotiva y respetuosa respuesta de los admiradores del intérprete.
El ministro sostuvo que “la mayor influencia de Juan Gabriel fue Juan Gabriel mismo” y que el artista, fallecido el pasado 28 de agosto de un infarto a los 66 años en Santa Mónica (California, EE.UU.) “ocupa un lugar en el corazón y en la historia de la cultura de México”.
“Su muerte deja a México con una profunda tristeza. Aquí en la sala de conciertos dijo que no quería ver caras tristes, sino caras alegres, y así ha sido en su despedida. Aquí en Bellas Artes Juan Gabriel vivió uno de los capítulos más importantes de su carrera. Aquí le decimos adiós. Aquí le decimos gracias. ¡Viva Juan Gabriel!”, acotó.
Juan Gabriel actuó en Bellas Artes en tres ocasiones, la primera en 1990.
Ese primer concierto causó gran debate sobre los espacios destinados a la alta y la baja cultura en México, por lo que su presencia -y arrollador éxito- en este escenario marcó un antes y un después a la forma de acercarse al arte en esta nación latinoamericana.
Los admiradores de Juan Gabriel continuaron acercándose durante toda la noche del lunes y la jornada del martes al Palacio de Bellas Artes, haciendo fila durante horas a lo largo de la aledaña Alameda Central para dar su último adiós al Divo de Juárez.
Una vez dentro del icónico escenario capitalino, los asistentes pudieron pasar por un corredor formado en el vestíbulo para contemplar la urna de pino con el grabado de la Virgen de Guadalupe que contiene las cenizas del artista.
Pese al nutrido contingente de seguridad que custodiaba las cenizas, una seguidora protagonizó una de las anécdotas del día al romper la fila para sostener la urna y darle un beso.
A la salida del recinto, los seguidores, quienes en su mayoría aprovecharon su paso por delante de las cenizas para tomar una foto con sus celulares, expresaron su emoción por haberse despedido del cantante.
