El regreso a clases significa un gasto para las familias mexicanas, la compra de útiles escolares, uniformes, mochilas y demás artículos nos toma cada año por sorpresa y podemos hacer malas compras o utilizar créditos que sólo nos endeudarán.
Ahora que es estamos a buen tiempo y aún faltan algunas semanas para el regreso a clases, es momento de empezar a planear nuestros gastos, aquí te dejamos algunos consejos para ahorrar en el regreso a clases.
Hay varias formas en las que podemos ahorrar, sobretodo si nos programamos con tiempo y elaboramos una lista de útiles escolares que podamos adquirir poco a poco.
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) nos ofrece sencillos consejos para ahorrar en el regreso a clases, tómalos en cuenta y de seguro también te serán de utilidad.
1. Lo primero es hacer un presupuesto, este es tu mejor aliado y te evitará sobreendeudarte.
2. Reutiliza. Revisa que útiles del ciclo pasado aún sirven, busca plumas, lápices, bolsas o cajas para colores, tijeras, eso te ayudará a ahorrar.
3. Compra solo lo necesario. Si tu situación económica es está comprometida debes concentrarte en solo comprar lo más importante, y repartir los otros útiles para las siguientes quincenas.
4. Una buena opción para ahorrar en el regreso a clases es comprar por mayoreo, puedes reunirte con otros padres de familia o algunos de tus amigos o familiares para realizar la compra de esta forma.
5. Busca libros a bajo costo, en ocasiones puedes acercarte a los padres de familia de alumnos de los grados a los que tus hijos entrarán, quizá estén interesados en venderlos.
6. Siempre es importante que compares precios, busca el artículo en otras tiendas y encuentra de esta forma el de menor precio, puedes probar comprando en internet.
7. Ten mucho cuidado con tu tarjeta de crédito. Si la vas a utilizar para cubrir tus compras, es importante que recuerdes que no es dinero extra, es dinero que tienes que pagar.
Por último, toma tu tiempo para planificar, las compras desesperadas y sin planeación ocasionan que gastemos más de lo necesario y sobre todo dinero que no tenemos.
