Ya han pasado 70 años desde el final de la II Guerra Mundial, que enmarcó al hitlerismo y el interés en esta figura dictatorial no da señales de agotarse. De hecho su vigencia está presente en todas las generaciones.
Hoy los más chicos de la casa no saben que es una videocasetera porque tecnológicamente es obsoleta, sin embargo tienen claro el protagonismo nazi en el mundo de mitad del siglo XX a pesar de que la democracia se supone también dejó atrás el hecho.
Parece que todo lo que venga precedido por la palabra Nazi es sinónimo de interés, cualquier encabezado en los periódicos con el apelativo se llevan todos los “likes”.
¿Por qué esta vigencia?
Según los analistas del nazismo, el interés va de lo científico y lo más legítimo a lo espurio y morboso. “El principal motivo que nos lleva a interesarnos por el nazismo, sin duda, es la fascinación por el mal. Los nazis lo encarnan como no lo ha hecho nadie. Ha habido por supuesto otros grandes criminales en la historia –individuales y colectivos– pero la conjunción que ofrece el nazismo de gran galería de mentes perversas y escala de sus maldades es única”. Aseguran los expertos.
Otro motivo de ese interés es que en buena parte –y especialmente sus mayores horrores y violencias–“el nazismo se desarrolla en un marco que apasiona tanto como II Guerra Mundial. Esa contienda, la mayor que ha visto la humanidad, y el nazismo se retroalimentan para estimular la fascinación de la gente. Muchos libros sobre el nazismo lo son sobre la guerra y al revés”. Añaden.
“Nos interesa el nazismo, en fin, no solo por lo que fue, sino por lo que pudo haber sido”.
Con información de El País
