El pueblo brasileño no espera con alegría la “fiesta del futbol”, las desigualdades sociales y los altos costos del Mundial han hecho “despertar” a Brasil, que reclama al gobierno más inversión en sanidad y cultura, entre otras muchas más demandas sociales.
El futbol parece no ser bienvenido en su casa, así lo expresó un joven brasileño de 17 años al que le dijeron que describiera la realidad de su país de cara al Mundial.
