Una polémica con el cronometraje oficial marcó el final de la segunda semifinal de la prueba de espada femenina de los Juegos de Londres, en la victoria de la alemana Britta Heidemann ante la sudcoreana Shin A Lam, que se negó durante una hora abandonar la pista.
Finalmente, recibió la visita de los jueces, que le comunicaron que su derrota estaba confirmada, pero ella continuó negándose a abandonar la pista, pero sí que lo hizo después de que un segundo responsable fuera a hablar con ella. El público, eso sí, la despidió con grandes aplausos.
El cronometraje era el motivo de la discordia y la asiática se plantó en el lugar, mientras los responsables de su equipo intentaban que la Federación Internacional diera marcha atrás, algo que finalmente no ocurrió.
Postrada, llorando y sentada en el suelo, la sudcoreana no aceptó la decisión del comité técnico, que contó como válido el último toque conseguido por Heidemann, que fue declarada vencedora por 6 a 5 tras una prolongación.
La sudcoreana y su entrenador consideraron que la alemana había utilizado más del segundo que quedaba oficialmente en el reloj para marcar su punto. La sudcoreana hubiera ganado el encuentro si se hubiera terminado en empate, ya que poseía la prioridad.
