El Partido de la Revolución Democrática (PRD) aprobó ayer su balance de las elecciones federales del 1 de julio, en el que establece que no haber conquistado la Presidencia de la República “es un resultado a todas luces negativo”.
Durante el VIII Consejo Nacional de ese partido, se reconoció que hubo factores atribuibles a la coalición Movimiento Progresista y al PRD que influyeron negativamente, y que no hubo una estrategia conjunta para impulsar a los candidatos al Senado y a la Cámara de Diputados.
El balance destaca “la falta de unidad en torno al objetivo común de ganar las elecciones, no sólo la presidencial, por parte de los partidos coaligados (PT y Movimiento Ciudadano) y del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena)”.
Se aceptó que hubo un de-sempeño desigual en la actividad proselitista, e incluso ausencia de ella en varios estados, además de que los recursos no fueron aplicados de manera eficiente.
El impacto negativo fue especialmente notable en “la creación y registro de la estructura electoral”, pues sólo se pudo acreditar representación de la coalición en 85% de las 143 mil casillas electorales. Esto ha afectado sobremanera la recopilación de actas electorales y la recolección de pruebas para sustentar la solicitud de anulación de los comicios del 1 de julio.
En la discusión se planteó la posibilidad de que los partidos de izquierda se unifiquen para ser más competitivos en futuras elecciones.
PRD admite errores en pasados comicios
El Partido de la Revolución Democrática (PRD) aprobó el balance de la elección del 1 de julio, en el que reconoce que pese a las victorias en estados, la derrota en la elección presidencial, “con la imposición de resultados oficiales”, da un balance negativo para ese partido.
Durante el VIII Consejo Nacional de ese partido, se reconoció que hubo “factores atribuibles a la coalición o al PRD que influyeron negativamente para lograr un crecimiento mayor”, y que no hubo una estrategia conjunta de toda la coalición Movimiento Progresista para impulsar a los candidatos al Senado y a la Cámara de Diputados.
Los consejeros aprobaron por unanimidad el Balance del Proceso Electoral 2012 en el que se reconoce que “No haber conquistado la Presidencia de la República (…) es un resultado a todas luces negativo”.
El balance destaca “la falta de unidad en torno al objetivo común de ganar las elecciones, no sólo la presidencial, por parte de los partidos coaligados (PT y Movimiento Ciudadano) y del Movimiento de Regeneración Nacional”.
Se aceptó que hubo un de-sempeño desigual en la actividad proselitista realizada por los tres partidos de la coalición, e incluso ausencia de ella en varios estados, además de que los recursos no fueron aplicados de manera eficiente
“(Hubo) aplicación de crieterios burocráticos erróneos y equívocos en la asignación de recursos económicos y para la asignación y distribución de materiales propagandísticos entre los candidatos”, señala el documento.
La unidad del partido fue deficiente y llevó a una difusión casi inexistente, puntualizó el balance y sostuvo que el impacto negativo fue especialmente notable en “la creación y registro de la estructura electoral”, pues sólo se pudo acreditar representación de la coalición en 85 por ciento de las 143 mil casillas electorales.
Esto ha afectado de sobremanera a la recopilación de actas electorales y a la recolección de pruebas para sustentar la solicitud de anulación de los comicios del 1 de julio.
El documento matiza al señalar que la votación obtenida por el PRD y los partidos integrantes del Movimiento Progresista reportó un importante crecimiento electoral que le “permitirá incidir en la toma de importantes decisiones en y desde las cámaras de diputados y senadores”.
El PRD, además, acordó que su agenda legislativa tendrá ocho ejes que serán: rendición de cuentas, transparencia y combate a la corrupción; nueva economía, desarrollo sustentable y soberanía energética; libertades y promoción de los derechos humanos; seguridad, procuración e impartición de justicia; nuevo régimen político; Estado social y democrático de derecho; educación, ciencia y tecnología para el desarrollo, y nueva relación con el mundo.
El partido del sol azteca plantea eliminar el “uso propagandístico” de las encuestas en época electoral, sancionar la inducción del voto a través de dinero, que los sufragios nulos tengan valor jurídico y disminuir la cantidad de spots en campañas.
Antes del consejo, el presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRD, Jesús Zambrano, reconoció que existe la posibilidad de que el Presidente Felipe Calderón impida la entrega de información sobre empresas “fantasmas” con las que el PRI trianguló recursos a su campa+ña, a fin de negociar con el tricolor beneficios una vez que deje Los Pinos.
“No sospecho, tengo la firme convicción de que el gobierno federal, a través de la Secretaría de Hacienda y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, ya conocen qué es lo que verdaderamente pasó. Y por eso la exigencia de que toda esa información se le entregue a la Unidad de Fiscalización, para que, al mismo tiempo, ella la entregue al Tribunal Electoral, y en su momento se dé a conocer el conjunto de las operaciones. ¡Ahí sabremos todo!”, sentenció Zambrano.
En el debate, Saúl Escobar puntualizó que es necesario construir un solo partido de izquierda que una a los partidos que participaron en la coalición Movimiento Progresista y a otras fuerzas, para hacer más eficiente y competitiva a la izquierda.
En la sesión del pasado viernes, el PRD acordó apoyar el Programa para el Fortalecimiento de la Defensa de la Democracia y la Dignidad de México.
Además, se reconoció tácitamente que el PRI gobernará el país durante el próximo sexenio, por lo que el PRD deberá asumir un papel de oposición férrea, principalmente contra las reformas estructurales que aquél planteara en las cámaras.
